Miyazaki, maestro de la animación japonesa, deja el cine

El cineasta japonés anunció en una rueda de prensa en la 70 Mostra de Venecia su retirada del cine tras presentar "Kaza tachinu" ("El viento se levanta").
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Con más de 40 años de carrera a sus espaldas, Hayao Miyazaki nació en Tokio en 1941 y se inició con series de dibujos animados tan populares como “Heidi”.

En 1963 comenzó como animador en el Toei Animation, el mayor estudio de animación en Asia, donde conoció a Isao Takahata, su colega profesional con quien comenzó una larga colaboración.

Miyazaki y Takahata abandonaron Toei en 1971 y se unieron a A-Pro, una nueva productora. Dos años después pasaron a la Nippon Animation, donde trabajaron en el conjunto “Teatro de Obras Maestras Mundiales”, que incluye “Heidi” (1974), “El perro de Flandes” (1975) o “Ana de las tejas verdes” (1979).

Miyazaki debutó como director en la serie para televisión “Conan, el niño del futuro” (1978) y, en el cine, con su largometraje “Lupin III: El castillo de Cagliostro”.

Apasionado del cómic, en 1982 dibujó “Nausicaa del valle del viento”, un cómic de corte épico, que fue trasladado al cine en 1984 y que le convirtió en una celebridad.

El éxito animó a Miyazaki a fundar, con su inseparable Isao Takahata, su propia productora de dibujos animados -Ghibli-, una de las pocas de calidad en el sector capaces de competir con el gigante americano de Walt Disney y a la que puso ese nombre de doble acepción (aeroplano antiguo y viento fresco del este) como tributo a la afición del aeromodelismo que cultiva desde su infancia.

No en vano, uno de los aspectos más interesantes que aportan las cintas de Miyazaki es la incorporación de escenas aéreas, que dan una sensación de libertad y ensueño a sus creaciones, la última “El castillo ambulante” (2004).

Sus trabajos son una mezcla de culturas y estilos artísticos diferentes que irradian pura fantasía, tomada de la mitología japonesa en una visión atemporal, que no distingue presente, pasado y futuro.

Su largometraje “Princesa Mononoke” (1997) fue Premio de la Academia nipona de Cine a la mejor película y “El viaje de Chihiro” (2002), calificada de poema visual y que tuvo la colaboración especial del músico Joe Hisaishi, fue Oscar al mejor filme de animación, Oso de Oro en Berlín y considerada mejor película de este tipo por la crítica de Los Angeles y la Asociación de Críticos de EEUU, además de mejor filme asiático en los Premios de Hong Kong y para la Academia japonesa. En 2005 recibió el León de Oro en reconocimiento a toda su carrera.

En julio de 2008 estrenó en Japón “Ponyo on the cliff”, centrada en la relación de un niño de cinco años con una princesa pez que quiere convertirse en humano.

En 2010 se estrenó la película de animación “Kari-gurashi no Arrietty” (The Borrowers), escrita y planificada por Miyazaki y dirigida por Hiromasa Yonebayashi.

Miyazaki está casado desde 1965 con Akemi Ota, con la que tiene dos hijos. Su hijo Goro dirigió en 2006 la adaptación de “Las crónicas de Terramar” de Úrsula K. Le Guin. EFE/DOCUMENTACION 2013

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