Michael Haneke, Premio Príncipe de Asturias de las Artes

El director de cine y guionista austríaco sido galardonado en Oviedo (España) con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2013.
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Conmover y/o provocar es uno de los objetivos de Haneke (1942), un director difícil un contador de historias duras con las que busca agitar conciencias.

Desde sus inicios como director, en 1970, nos ha ido llegando su cine independiente, visceral y no exento de polémica, en una forma muy personal de rodar que -como ha comentado a la prensa- aprendió “en el teatro y en la televisión, particularmente trabajando con los actores”.

Haneke intenta decir en la pantalla que la redención del hombre es posible a través de las emociones, y en la mayoría de sus películas la muerte aparece como embrión de violencia con una estética provocadora.

Comodidad material y obligaciones tediosas son dos de los elementos que el director “escupe” en pantalla al espectador para que reaccione.

“El séptimo continente” (1989) ofrece una historia, basada en una noticia real, de una familia que optó por el suicidio colectivo para dejar la alienación de sus vidas.

“Benny’s video” (1992) trata de aislamiento y tortura de un adolescente adicto a la TV que comete crímenes sin motivo.

Después llegaron películas como “71 fragmentos de una cronología del azar” (1994), en la que unos ciudadanos se enfrentan a un psicópata en un banco; su sadomasoquista “La pianista” (2001); la apocalíptica “El tiempo del lobo” (2003); el “voyeurismo” en la pareja de “Caché” (2005) o la alimaña nazi que aflora en “La cinta blanca” (2009).

En “Amor”, ganadora del último Óscar a la película de habla no inglesa, nos descubre ese sentimiento entre una pareja de ancianos en la fase final de su vida.