MEXICO NARCOTRAFICO

México, relaciones entre famosos y narcotraficantes

El nexo descubierto entre la actriz mexicana Kate del Castillo y Joaquín "el Chapo" Guzmán, al que entrevistó con su colega estadounidense Sean Penn mientras estaba prófugo, es un capítulo más de las relaciones entre famosos mexicanos y narcotraficantes, siempre peligrosas y a veces mortales.
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha declarado la guerra al narcotráfico y su última victoria ha sido la detención del jefe Chapo GuzmáEl presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha declarado la guerra al narcotráfico y su última victoria ha sido la detención del jefe Chapo Guzmán.EFE/Alex Cruz

Aunque en el listado hay también periodistas y deportistas, los más propensos a establecer esos lazos parecen ser los músicos y las reinas de belleza, en un país donde los narcocorridos, canciones que hablan de los barones de las drogas, muchas veces haciendo apología de ellos, generan gran fervor popular.

Del Castillo no es la primera ni será la última en coquetear con narcotraficantes, en su caso con fines todavía inciertos a la espera de que la actriz diga esta boca es mía, pues desde que este 9 de enero se supo de la difusión de la entrevista con “el Chapo” para la revista Rolling Stone, no ha habido noticia de ella.

El más conocido entre los deportistas que flirtearon con las mafias de las drogas es el excampeón mundial de boxeo Julio César Chávez.

En 1997 tuvo que salir a la opinión pública a desmentir que tuviera vínculos con esos grupos tras aparecer en una fotografía junto a Amado Carrillo Fuentes, el “Señor de los cielos”, y Juan José Esparragoza Moreno, “el Azul”, aunque reconoció que algunos de ellos eran amigos suyos desde hacía años.

El mundo del periodismo quedó conmocionado en 1999 cuando el presentador de televisión mexicano Paco Stanley fue acribillado a balazos en un restaurante de la capital, un caso que nunca se resolvió y en el que cobró fuerza la hipótesis de sus posibles nexos con el crimen organizado.

En el mundo de la música los rumores han sobrevolado las cabezas de artistas de fama, no solo nacional, sino también internacional, como la rockera Alejandra Guzmán, hija del cantante y actor Enrique Guzmán y la intérprete Silvia Pinal, musa de Luis Buñuel.

Su esposo, Farell Goodman, fue arrestado en Alemania por transportar droga y estuvo preso durante 9 meses, aunque la cantante aseguró no tener conocimiento de los negocios ilícitos del marido y se divorció de él.

Hace tres años el intérprete de rancheras Vicente Fernández aseguró no haber cobrado los conciertos de una gira de despedida en España, organizados por la sociedad Total Conciertos, investigada por presuntamente haber sido usada para blanquear dinero del narcotráfico.

También se ha relacionado con el narcotráfico al cantante Joan Sebastian, fallecido en 2015 tras una larga enfermedad, sobre todo tras los asesinatos a tiros de dos de sus hijos.

Los grupos de música de banda, los principales intérpretes de melodías sobre los capos más famosos y sus andanzas, han sido blanco permanente de denuncias por su presunta conexión con el narcotráfico, como sucedió con los Tucanes de Tijuana

La cercanía entre la música y el narcotráfico queda todavía más patente con el caso de Melissa Plancarte, cantante e hija de Enrique Plancarte Solís, líder de los Caballeros Templarios abatido en 2014.

Otras mujeres se han acercado a ese mundo aprovechando sus atributos físicos, como varias reinas de la belleza.

El caso más sonado es el de Laura Zúñiga, ganadora del concurso “Nuestra Belleza Sinaloa” en 2008, que fue detenida Guadalajara junto con siete hombres, entre ellos su novio, quienes portaban armas y miles de dólares en efectivo.

Hasta una exmiss Universo, la venezolana Alicia Machado, que ha desarrollado parte de su carrera artística en México, se ha visto salpicada por este asunto.EFE/Doc

Etiquetado con:
Publicado en: Documentos