En Madrid la salida de Cifuentes cierra el paso a la oposición

La salida de Cristina Cifuentes acaba con la posibilidad de que el PP sea desalojado del Gobierno de la Comunidad de Madrid por la moción de censura que presentará el PSOE con el apoyo de Podemos y evita a Ciudadanos la incómoda obligación de tener que decantarse ente apoyar al candidato socialista o a la ya expresidenta regional.
SEVILLA , 08/04/2018.- El presidente Mariano Rajoy, saluda a la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, en la Convención NSEVILLA , 08/04/2018.- El presidente Mariano Rajoy, saluda a la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, en la Convención Nacional del PP. EFE/Archivo/Julio Muñoz

 

 Carlos Moral

 

Las revelaciones sobre las supuestas irregularidades del máster universitario de Cifuentes habían hipotecado su futuro político y situaban a su partido ante dos opciones nada apetecibles: perder el gobierno regional si mantenía su apoyo a Cifuentes o asumir el desgaste por su salida y ceder a las exigencias de Ciudadanos.

Pero no fueron las informaciones sobre su master, sino la publicación de un vídeo en el que se ve a Cifuentes tras ser sorprendida después de un supuesto hurto en un supermercado, lo que ha precipitado su renuncia y ha resuelto el galimatías en el que estaba atrapado el PP.

Ahora el partido se enfrenta al reto de buscar un candidato que le permita conservar el Gobierno de la Comunidad de Madrid, un feudo clave para los populares, cuando apenas queda un año para las elecciones autonómicas de 2019. Y la tarea es aún más complicada por la situación en la que queda la organización en Madrid.

Si la anterior dirección regional, comandada por la expresidenta regional Esperanza Aguirre, resultó quemada por la sucesión de casos de corrupción en que se vieron envueltos algunos de sus miembros más destacados, como el expresidente madrileño Ignacio González o el ex secretario general Francisco Granados, la actual, que todavía preside Cifuentes, queda ahora igualmente malparada.

El presidente del partido y del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que el PP abre una nueva etapa en Madrid, y será la dirección nacional la que decida quién releva a Cifuentes y si el elegido es también el próximo candidato a presidir la comunidad.

Entre sus tareas también estará previsiblemente la de pacificar el partido en la región, porque la propia Cifuentes ha señalado que las revelaciones que han terminado costándole la presidencia son fruto de una “cacería” por “la lucha” de su Gobierno contra la corrupción. “Levantar alfombras y abrir ventanas indudablemente tiene un alto precio”, señaló el pasado 26 de marzo. Tampoco pasa desapercibido que el vídeo publicado el miércoles sea de 2011.

Si el PP se enfrenta a una nueva reconstrucción en Madrid con su crédito bajo mínimos, el PSOE ve esfumarse la posibilidad de volver al Gobierno madrileño 23 años después, una opción que acariciaba con la moción de censura que iba a presentar su candidato Ángel Gabilondo. La moción seguirá adelante, pero sin el beneplácito de Ciudadanos no puede prosperar. 

Con la vista puesta en las elecciones del próximo año, los socialistas confiaban en proyectar desde el Gobierno madrileño la figura de Gabilondo, un independiente que fue ministro de Educación en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que logró unos resultados en 2015 mucho mejores que los obtenidos en la región por el partido en las elecciones municipales y en las generales.

La salida de Cifuentes allana el camino a Ciudadanos, beneficiado por el desgaste del PP y aliviado tras evitar una posible fotografía al lado del PSOE y, sobre todo, de Podemos, que podría desagradar a una parte de su electorado. EFE