Madrid, de bastión a laberinto para el PP

Durante un par de décadas, el PP presentó Madrid como uno de los emblemas de su gestión, un bastión electoral desde el que se proyectó al gobierno nacional en los noventa y que se convirtió en fortaleza inexpuganble en los momentos más bajos del partido en la siguiente década.
Imagen de archivo, de Cristina Cifuentes (c), acompañada del actual presidente en funciones Ángel Garrido (d), y el portavoz del PP en la Asamblea, Imagen de archivo, de Cristina Cifuentes (c), acompañada del actual presidente en funciones Ángel Garrido (d), y el portavoz del PP en la Asamblea, Enrique Ossorio (i). EFE/Archivo/J. P. Gandul

 

Carlos Moral

 

Los casos de corrupción, las disputas internas y, en ultimo término, la accidentada salida de quien encarnaba la regeneración del partido, la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, dimitida tras la publicación de un vídeo sobre un supuesto hurto en un supermercado en 2011, han sumido al PP madrileño en un laberinto cuya salida busca la dirección nacional.
A un año de las elecciones municipales y autonómicas los populares no tienen candidato ni para la alcaldía ni para la presidencia autonómica, se ven abocados a constituir una nueva dirección regional y observan cómo las encuestas pronostican su derrota en 2019. Por el camino, además, se han dejado a muchos de sus antiguos referentes en la región, entre ellos los expresidentes Alberto Ruiz Gallardón, Esperanza Aguirre e Ignacio González.
En los próximos días, el PP decidirá si el número dos de Cifuentes, Ángel Garrido, es el nuevo presidente regional -lo más probable-, pero es casi seguro que no será el candidato en 2019 y tampoco quien dirija el partido, que presumiblemente quedará en manos de una gestora por el momento.
Como alternativa a Garrido se barajan los nombres del exconcejal y expresidente del Consejo Superior de Deportes Juan Antonio Gómez-Angulo y los consejeros Rosalía González y Carlos Izquierdo
Madrid, por su población, potencia económica y relevancia institucional es la más importante de las autonomías que gobierna el PP en la actualidad. Perder su control en 2019, después de 24 años, sería un serio varapalo para los populares, no solo por las consecuencias prácticas sino también por su importancia simbólica.
La estrategia de los populares pasa por encontrar un “ticket” electoral fuerte, con candidatos que aporten un valor añadido a la marca y que necesariamente tendrán que venir de fuera del Parlamento regional y del Consistorio.
Pablo Casado, vicesecretario general, es uno de los favoritos, pero es presumible que pasen meses hasta que la dirección nacional tome una decisión. Entre otros, también ha sonado el nombre de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
Al margen de los candidatos, el propio Casado dejó claro que la gestión será el principal argumento de los populares para atraer el voto de los madrileños. “Tenemos que sentirnos orgullosos de un partido que es quien más ha bajado los impuestos en esta Comunidad, quien más hospitales ha abierto, quien más kilómetros de Metro ha inaugurado o quien más colegios ha puesto en funcionamiento”, señaló durante la recepción del Día de la Comunidad de Madrid.
Si los populares, por ahora, tratan de sobreponerse a la zozobra, Ciudadanos cabalga encima de la ola, tanto por las halagüeñas expectativas que anticipan las encuestas para ellos, como por la aguda crisis que vive su adversario en el centro derecha.
Su líder regional, Ignacio Aguado, descartada ya la posibilidad de tener que elegir entre Cifuentes o la izquierda si la primera no dimitía, garantiza el voto de Ciudadanos al candidato que el PP presente porque su intención no es “echar al PP en los despachos”, sino “ganarles en las urnas”. De esta forma, cierra el paso al socialista Ángel Gabilondo, a quien no le alcanza para llegar a la presidencia madrileña con el apoyo de Podemos.
Tanto los socialistas como Podemos enfocan ya su mirada a la convocatoria electoral de 2019, decisiva para ambos, pues el presumible descenso del PP brinda la posibilidad de que un gobierno de izquierda vuela a ocupar la Puerta del Sol, sede del Gobierno regional, veinticuatro años después. Sin embargo, de momento las encuestas adelantan descensos para ambas formaciones.
Podemos ya ha situado a uno de sus políticos más populares como candidato a la Comunidad, Íñigo Errejón, y espera convencer a Manuela Carmena para que repita en el Ayuntamiento. El PSOE confía en contar de nuevo con Gabilondo para la Comunidad, pero aún es una incógnita quién encabezará su lista al gobierno municipal.
Unos y otros se plantean los comicios de 2019 como plataforma para alcanzar después el gobierno del país, así que tratarán de emplear sus mejores recursos en Madrid. EFE 

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