Los grandes partidos ven al Príncipe como garante de la estabilidad

Los dirigentes de los partidos mayoritarios han señalado al Príncipe de Asturias como garante de la estabilidad y como generador de esperanza para una sociedad castigada por la crisis económica y cuya opinión sobre las instituciones se ha desplomado en los últimos años.
El Rey Felipe VI en una fotografía de archivo tomada el 12 de octubre de 2013, cuando ofició como Príncipe de Asturias  el desfile del Día de la FEl Rey Felipe VI en una fotografía de archivo tomada el 12 de octubre de 2013, cuando ofició como Príncipe de Asturias el desfile del Día de la Fiesta Nacional. EFE/Archivo/Kote Rodrigo

Todas las miradas se centraron ayer en el Príncipe como nueva cabeza de una institución que ha sufrido una sensible pérdida de popularidad en las encuestas (una nota del 3,72 en el último sondeo del CIS) y que afronta el proceso judicial del caso Noos, en el que está imputada la infanta Cristina, hermana del futuro Rey.

El Gobierno, el PP y el PSOE recalcaron su mensaje de apoyo al Príncipe, quien en breve será Felipe VI, estandarte de la “nueva generación” a la que se ha dirigido el Rey como encargada de “emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando”.

Por el contrario, las Juventudes Socialistas y formaciones como Izquierda Unida, Equo, Compromís y Podemos han reclamado la convocatoria de un referéndum sobre el modelo de Estado para que los españoles decidan si prefieren vivir en una monarquía o en una república.

Y otros partidos han saludado la llegada del nuevo Rey, pero le han pedido cambios, ya sea para “profundizar” en la democracia y “reforzar” el conjunto de las instituciones, como han hecho UPyD y Ciudadanos, o para cambiar con urgencia el modelo de Estado, en el caso del PNV.

El principal mensaje de confianza en el futuro Rey proviene de su propio padre, quien ha subrayado que el Príncipe de Asturias “tiene la madurez, la preparación y el sentido de la responsabilidad necesarios para asumir con plenas garantías la Jefatura del Estado y abrir una nueva etapa de esperanza en la que se combinen la experiencia adquirida y el impulso de una nueva generación”.

En el mensaje ha coincidido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Desde el mundo económico, los mensajes de apoyo a Don Felipe han llegado del presidente del Santander, Emilio Botín; el de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, el de Telefónica, César Alierta; el del Grupo La Caixa, Isidro Fainé, o el de Endesa, Borja Prado.

La mayor parte de las críticas han apuntado en la misma dirección: la necesidad de convocar un referéndum para que los ciudadanos se pronuncien sobre el modelo de Estado, para lo que incluso el diputado de Compromís-Equo, Joan Baldoví, ha registrado hoy una proposición no de ley.

Referéndum que pidieron ayer el líder de IU, Cayo Lara, el de Podemos, Pablo Iglesias, y ERC, quien sostiene que “no cabe pedir a Felipe VI ninguna sensibilidad hacia Cataluña, porque ‘todo está atado y bien atado’, y porque Cataluña tiene ya su propio camino.