Lo que se juegan las empresas españolas en las elecciones de EEUU

Con un creciente número de empresas españolas con intereses relevantes en Estados Unidos, el desenlace de las elecciones norteamericanas del próximo noviembre adquiere un interés adicional para la economía española. ¿Qué consecuencias económicas pueden derivarse de la victoria de uno u otro candidato?
Tres banderas estadounidenses a media asta ondean con el Capitolio de Washington al fondo. EFE/Stefan Zaklin Tres banderas estadounidenses a media asta ondean con el Capitolio de Washington al fondo. EFE/Stefan Zaklin

 

Carlos Moral

 

Las primeras son de orden general: a priori, el triunfo de la demócrata Hillary Clinton supondría la continuidad de las políticas económicas de Barack Obama, mientras que el del republicano Donald Trump implicaría un impulso a la desregulación y posiblemente una Reserva Federal más agresiva en la gestión de los tipos de interés.
El efecto más claro de esa subida de tipos es que un dólar fuerte y un euro débil harían las exportaciones españolas más competitivas. A la vez, las compañías con un elevado volumen de negocio en EEUU se verían favorecidas a la hora de repatriar sus beneficios y convertirlos en euros.
Pero más allá de esas consecuencias genéricas de una u otra política monetaria, las perspectivas de cada sector podrían varían notablemente dependiendo de quien sea el próximo inquilino de la Casa Blanca, según explica Javier Urones, analista de XTB y autor de un informe sobre las políticas de los dos candidatos y sus posibles consecuencias.
La farmacéutica Grifols, que concentra cerca del 60 % de su negocio entre EEUU y Canadá, se vería previsiblemente favorecida por una victoria de Clinton, que incentivaría el desarrollo del programa sanitario estatal -“Obama care”-, lo que tendría un efecto positivo en el sector y permitiría incrementar su cifra de negocio a la compañía española, indica Urones.
Para los dos bancos españoles con intereses en EEUU, Santander y BBVA, un triunfo del aspirante republicano supondría teóricas ventajas pero también previsibles riesgos: la subida de tipos mejoraría su cuenta de resultados, pero el anunciado cambio en la política comercial con Latinoamérica penalizaría su negocio en esa región al debilitar las divisas latinas, en opinión de Urones.
Con Clinton en la presidencia, Santander y BBVA no deben esperar grandes novedades.
La construcción, con ACS, OHL y, sobre todo Ferrovial, es otro sector con importante presencia española en Estados Unidos. Tanto la candidata demócrata como el republicano anuncian su propósito de reactivar la obra pública, pero Clinton presta al asunto una atención especial. El experto de XTB cree que las empresas españolas se verían favorecidas por una victoria de la ex primera dama.
En cualquier caso, el hecho de que Trump sea uno de los candidatos, hace que las elecciones del próximo noviembre se presenten como algo más que la tradicional lucha entre republicanos y demócratas.
Amplios sectores políticos y sociales creen que el aspirante republicano representa una amenaza, una percepción que también afecta a los agentes económicos, siempre alérgicos a la incertidumbre y temerosos de los cambios.
Pese a que a priori las políticas desregulatorias que preconiza Trump serían muy bien recibidas por el sector financiero, en opinión de Urones los mercados son partidarios de la continuidad que supondría el triunfo de Clinton. “No se puede decir que una victoria de Trump traería caídas en bolsas, pero sí inestabilidad”, indica.
En cualquier caso, conviene relativizar: la historia indica que el efecto de la elección presidencial sobre la economía norteamericana o europea es siempre limitado y mucho menos relevante que el ciclo económico. EFE

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