Liberación de general conjura la crisis del proceso de paz colombiano

La liberación, el 30 de noviembre, del general colombiano Rubén Darío Alzate y sus dos acompañantes secuestrados por las FARC conjura la crisis más grave sufrida en sus dos años de existencia por el proceso de paz y debe permitir la reanudación de los diálogos en Cuba.
Rueda de prensa en La Habana (Cuba) en la que participaron representantes de las FARC y el gobierno colombiano que negocian la paz el pasado 7 de juniRueda de prensa en La Habana (Cuba) en la que participaron representantes de las FARC y el gobierno colombiano que negocian la paz el pasado 7 de junio. EFE/Archivo/Alejandro Ernesto

Jaime Ortega Carrascal 

El proceso quedó en el limbo el pasado 17 de noviembre cuando el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, lo suspendió en vísperas del comienzo del ciclo 31 de los diálogos a raíz del secuestro del general, el militar de más alto rango caído en manos de la guerrilla en medio siglo de conflicto armado, junto con el cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego.
Santos puso como condición para el regreso de su equipo negociador a Cuba la liberación de los tres secuestrados, así como de los soldados César Rivera y Jonathan Díaz, apresados en Arauca, en la frontera este con Venezuela el 9 de noviembre.
Los soldados fueron entregados el 25 de este mes a una misión formada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y representantes de Cuba y Noruega, países garantes del proceso de paz, mientras que el general y sus acompañantes recuperaron hoy la libertad, con lo cual se levanta el principal obstáculo en el camino hacia la reanudación de los diálogos.
Para el presidente, “es evidente” que la liberación de este domingo “contribuye a recuperar el clima propicio para continuar los diálogos, (y) demuestra la madurez del proceso”, por lo cual anunció que se reunirá con su equipo negociador “para discutir los términos de su regreso a La Habana”.
Fuentes cercanas a las negociaciones dijeron a Efe que es probable que el próximo encuentro de las partes no sea para iniciar un nuevo ciclo de diálogos sino para retomar el contacto y definir asuntos logísticos de manera que se puedan sentar de nuevo a la mesa antes de la Navidad.
Las FARC, sin embargo, han planteado en varias ocasiones, la última de ellas hoy, que después de lo sucedido es necesario pactar nuevas reglas de juego para impedir que las acciones propias del conflicto tengan impacto en los diálogos en Cuba.
Desde el comienzo de la negociación se pactó que la agenda de cinco puntos estaría “blindada” contra interferencias externas, es decir que en la mesa sólo se tratarían los temas acordados: tierras y desarrollo rural, participación política, drogas y cultivos ilícitos, víctimas y fin del conflicto, los tres primeros ya resueltos.
Las FARC han aprovechado la coyuntura del secuestro del general para insistir en su propuesta de un cese bilateral del fuego mientras se negocia, posibilidad que Santos ha rechazado de plano cada vez que se le plantea porque considera que el silencio de los fusiles debe ser el puerto de llegada del proceso de paz y no el punto de partida. EFE

 

 

—//EFE elabora documentos de análisis bajo petición gracias a la red de profesionales de la información desplegada en más de 120 países del mundo, con el apoyo y coordinación de su área de Análisis.

EFE garantiza en todo momento la confidencialidad de los interesados así como de la información utilizada para este fin, que es custodiada por el área de Análisis del Dpto. de Documentación de EFE y está vinculada a este único objetivo, destruyéndose de forma segura una vez concluido y entregado el encargo.
Para mayor información pueden contactar en el teléfono 913 467 245/526 o mediante el correo electrónico de clientes@efe.es, indicando en el asunto “Análisis”.//—-

 

 

 

Etiquetado con: , ,
Publicado en: Análisis