Las FARC cambian el fusil por la política

Las FARC, la guerrilla más numerosa y mejor armada de América Latina, dio un paso que merece ser catalogado de histórico al renunciar a los fusiles y pasar a la política como resultado del acuerdo de paz con el Gobierno colombiano.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (i) y el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, 'TiEl presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (i) y el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, "Timochenko", durante la firma del acuerdo de paz en Cartagena. EFE/ARchivo/Ricardo Maldonado​

La decisión, tomada en la Décima Conferencia Nacional Guerrillera, no deja de ser trascendental porque implica el adiós a las armas de un grupo que llegó a tener más de 20.000 combatientes en su mejor momento, en el año 2002.
Entonces las FARC eran una fuerza temible que había aprovechado los diálogos de paz con el presidente Andrés Pastrana (1998-2002) para fortalecerse a partir de la zona desmilitarizada de 42.000 kilómetros cuadrados que el Gobierno había creado entre los departamentos del Caquetá y Meta, con la localidad de San Vicente del Caguán como sede de la negociación.
Según fuentes militares, la lucha sin cuartel de las Fuerzas Armadas contra las FARC a partir de ese año, principalmente durante los dos Gobiernos de Álvaro Uribe (2002-2010) redujo a cerca de 7.000 el número de combatientes de esa guerrilla, que cuenta con un número similar de milicianos en tareas de apoyo.
Los hombres en armas de las FARC están distribuidos actualmente en siete bloques formados por 54 frentes y 12 columnas móviles, una de las cuales, la Teófilo Forero, es una especie de fuerza de élite a la que se atribuyen algunos de los más brutales ataques cometidos en el sur del país contra civiles, policías y militares.
En la misma zona de San Vicente del Caguán, que forma parte de la inmensa sabana de los Llanos del Yarí, las FARC concluyeron el viernes su última conferencia como grupo armado en la cual aprobaron “en su totalidad” el acuerdo de fin del conflicto negociado en La Habana y firmado en Cartagena de Indias el pasado 26 de septiembre.
“Por tal razón, hemos decidido surtir todos los aprestamientos (preparativos) necesarios para el tránsito de nuestra estructura político-militar hacia un nuevo partido político cuyo congreso fundacional se llevará a cabo a más tardar en mayo de 2017, si se implementan los acuerdos, tal y como está convenido”, señala la declaración final de la conferencia.
El analista Rafael Silva, profesor de la Universidad Icesi de Cali, dijo a Efe que el acuerdo para que las FARC dejen las armas “no es el mejor en términos de los estándares que algunos desearían, por ejemplo la oposición, pero en términos realistas es el que mejor cabe dentro de las condiciones actuales del país, fundamentalmente para terminar un conflicto armado de más de 50 años”.
Tras la euforia por la firma de la paz vendrá la aplicación del acuerdo de cinco puntos, comenzando por el de “Fin del conflicto”, que supone el tránsito de las FARC a la vida civil.
El paso de la lucha armada a la política será un proceso largo porque al día siguiente de la firma de la paz comenzó a contar el periodo de 180 días para la entrega de armas y el desplazamiento de los guerrilleros a las zonas de reunión acordadas con el Gobierno.

Publicado en: Sin categoría

imagen

imagen