Las cuentas de Rajoy para formar gobierno

Los resultados electorales han dejado a Mariano Rajoy más cerca del gobierno que en diciembre, pero la mayoría insuficiente del PP le obliga de nuevo a echar cuentas para formar un ejecutivo.
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, del PP. EFE/Javier Lizón
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, del PP. EFE/Javier Lizón

 

Carlos Moral,

 

El presidente del Gobierno abrió este 5 de julio el turno de diálogo con los representantes de los partidos políticos para buscar apoyos parlamentarios.
Coalición Canaria (CC) inauguró la ronda, dispuesto al diálogo, pero “sin dar cheques en blanco ni poner líneas rojas. En cambio, los nacionalistas vascos del PNV y los republicanos catalanes de ERC le dijeron “no” a Rajoy un día después.
Rajoy confía en la abstención del PSOE en la segunda votación para constituir un gobierno estable, después de que los socialistas han comunicado que no le darán su voto en la primera votación de la sesión de investidura.
En las pasadas elecciones de junio, el PP consiguió 137 escaños, 14 más que en diciembre, y que sumados a los 32 de Ciudadanos amplían a 169 el número de diputados del centro derecha (163 tras los anteriores comicios), mientras que el centro izquierda (PSOE y Podemos) se queda con 156 (161 hace seis meses).
Con estas cuentas, los populares estarían a siete escaños de la mayoría absoluta, siempre que lograran el acuerdo de Ciudadanos, pero ni el apoyo del partido de Albert Rivera está garantizado, ni todavía está claro de dónde saldrían esos siete votos adicionales.
En estos términos, la investidura de Mariano Rajoy está todavía pendiente de la decisión socialista. Cuatro días después de las elecciones, el presidente extremeño, el socialista Guillermo Fernández Vara, propuso una abstención de última hora de unos pocos diputados del PSOE para hacer posible la investidura de Rajoy.
En este ámbito, la estrategia del PP se va a orientar a buscar algún tipo de consenso con los socialistas ya que, en caso contrario, la labor del próximo ejecutivo se presenta extraordinariamente complicada.
La baza fundamental que el PP jugará para buscar ese acuerdo es la apelación a la responsabilidad institucional de los socialistas. La debilidad del PSOE tras los comicios, con divergencias internas sobre el camino a seguir, podría ayudar a los populares.
Cuando en la anterior legislatura PSOE y Ciudadanos alcanzaron un pacto para la investidura de Sánchez, el PP indicó que podría suscribirlo en un 90 %, por lo que no parece que el mayor problema sea encontrar espacio para un acuerdo político de mínimos como el que reclama Rajoy, sino las repercusiones que tendría ese acuerdo para cada partido.
Si el PSOE mantuviera su negativa, las opciones de Rajoy pasan en primer lugar por un acuerdo con Ciudadanos.
¿De dónde saldrían el resto de los apoyos? La primera entrevista mantenida por Rajoy con vistas a la investidura ha sido con Coalición Canaria, que ya ha mostrado su disposición para llegar a un acuerdo.
Más difíciles se presentan los siguientes pasos. Por el momento el PNV, con 5 escaños, asegura que un acuerdo es “imposible”. Tampoco será fácil que los populares logren el voto de Nueva Canarias que se presentó en una lista de unidad con el PSOE y obtuvo un escaño.
En definitiva, y según los analistas, los resultados logrados por el PP y la impopularidad de unas nuevas elecciones garantizan que habrá gobierno, pero la tarea va a ser compleja y probablemente larga. EFE

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