Las aerolíneas de bajo coste se desmarcan de las convencionales en España

Las compañías aéreas de bajo coste ("low cost") han alcanzado su máxima ventaja en España con respecto a las aerolíneas tradicionales gracias a la combinación de precios atractivos, una situación excepcional de afluencia turística internacional y la reducción del nivel adquisitivo del consumidor.
Aviones de la compañía Easy Jet. EPA/EFE Archivo/STEFFEN SCHMIDTAviones de la compañía Easy Jet. EPA/EFE Archivo/STEFFEN SCHMIDT

Isaac Arocas

Las aerolíneas de bajo coste han transportado 20,8 millones de pasajeros a España en el primer semestre de este año,frente a los 19 millones que optaron por los vuelos convencionales, según el Ministerio de Energía,Turismo y Agenda Digital.
Esta diferencia, 1,7 millones de pasajeros, es la más alta registrada hasta la fecha y consolida el cambio de tendencia en la pugna abierta en el mercado aéreo.
En concreto, las aerolíneas económicas captaron el 52,2 % del tráfico aéreo en España, 15,6 % más respecto al mismo periodo del año pasado.
Desde su irrupción a principios de la década de los noventa, estas aerolíneas han supuesto una verdadera transformación del sector con una oferta atractiva de bajas tarifas, rutas directas de vuelo y la comercialización online, que evita la intermediación.

La clave del éxito de las “low cost” reside en la productividad de sus vuelos, conseguida a base a una política de costes ajustados mediante la reducción de salarios y plantillas y la supresión de servicios menos relevantes.

Además, utilizan aeropuertos secundarios donde pagan menos tasas, tienen flotas de aviones más modernas que ahorran gastos de mantenimiento y combustible y utilizan servicios en outsourcing, lo que explica las diferencias en el precio de los billetes.
En el caso de España, este fenómeno empresarial, que no hubiese sido posible sin la liberalización que terminó con el monopolio nacional de las aerolíneas de bandera,se ha visto favorecido por el incremento de afluencia turística internacional.
Nuestro país se ha beneficiado del deterioro que sufren otros destinos turísticos de la cuenca mediterránea, que a pesar de ofrecer sol y playa a precios más competitivos, se ven afectados por la guerra en Siria, los ataques terroristas y la inestabilidad política.
Otro factor determinante esla influencia de la crisis sobre el consumo, porque aunque España ha dejado atrás la recesión, el descenso en el nivel adquisitivo se refleja en la reducción del gasto de los hogares españoles recogida en la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Sin embargo un experto en la materia como Josep Francesc Valls, autor de “Fenómeno low cost”, considera que es una tendencia que está liderando el primer cuarto del siglo XXI, independientemente de cualquier otra cuestión.
El aumento global del flujo de visitantes ha sido mejor aprovechado por las aerolíneas baratas, en tanto que las tradicionales han encontrado dificultades para competir en una dinámica de descuentos como la que se ha impuesto en el mercado.
Estas últimas, tienen una rígida estructura de costes fijos,superior en un 25 % a una “low cost”, debido principalmente a los altos salarios de los trabajadores.
Para readaptar su modelo, han reducido sus plantillas y salarios, han abaratado los precios y han creado o adquirido compañías filiales de bajo coste, a pesar de que los expertos en estrategia de negocio dudan de la combinación de
dos modelos en la misma compañía.
El bajo coste no está exento de los mismos factores de riesgo que amenazan a la industria aérea, como el aumento de la competencia, las posibles medidas regulatorias de los países donde operan y la situación económica mundial.
También se atisban peligros más específicos, como el impacto del Brexit (salida de Reino Unido de la UE), la volatilidad de las divisas o la deseable desaparición del terrorismo.
Respecto a la cuota de mercado en el sector, Ryanair, EasyJet y Vueling concentran el 61,5% del volumen de pasajeros generados.
Entre las tres suponen el 32,6 % del total del flujo aéreo internacional recibido en España.
La presión competitiva del segmento de vuelos de largo recorrido se ha acentuado. En este sentido, la irlandesa Raynair, primera compañía europea por volumen de viajeros, ha firmado una alianza con Air Europa para operar de forma conjunta desde España.
Vueling y Level, las compañías de bajo coste operadas por IAG, matriz de Iberia, compiten con Norwegian Airlines por la conexión de Barcelona con distintas ciudades al otro lado del Atlántico. EFE

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