La presidenta argentina, ingresada con cuadro febril infeccioso

La presidenta argentina, Cristina Fernández, ha sido ingresada en un sanatorio de Buenos Aires por presentar un cuadro febril infeccioso, informaron fuentes oficiales.
EFE/Archivo/Cézaro de Luca   EFE/Archivo/Cézaro de Luca

Aquejada desde hace tiempo de algunas dolencias, hace dos semanas, debió guardar 48 horas de reposo por una faringitis.

El pasado julio, tuvo que suspender un viaje a Paraguay debido a una “faringolaringitis aguda”.

Hace un año, fue intervenida de un hematoma craneal que la mantuvo apartada de la actividad oficial durante un mes.

Y en 2012, se le extirpó la glándula tiroides debido a un diagnóstico de cáncer que finalmente resultó ser un “falso positivo”.

Con una larga trayectoria política, esta abogada de 61 años, nacida en La Plata (provincia de Buenos Aires), estrenó en diciembre de 2011 su segunda legislatura tras una gestión marcada por un crecimiento sostenido, con dosis de populismo y más de un guiño a banqueros y empresarios.

La ceremonia de asunción fue muy distinta a la de hacía cuatro años, cuando sustituyó a su esposo, Néstor Kirchner, en la presidencia del país.

Sus detractores admiten que es difícil que hubiera llegado a la Presidencia sin Kirchner pero tampoco niegan que se haya afianzado en el poder gracias a su carácter y a su experiencia política, que comenzó a finales de los ’80 y que la llevó al Senado en 1995, como representante de la provincia de Santa Cruz.

Cristina conoció a Néstor en la universidad y, tras seis meses de noviazgo, se casó con él en 1975, cuando ambos coqueteaban con la militancia en las Juventudes Peronistas.

Tras el golpe de Estado que inauguró la dictadura militar, en 1976, la pareja se afincó en Río Gallegos, ciudad natal del expresidente y donde reposan sus restos.

EFE/doc

 

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