La OTAN, España incluida, cada vez más vital en la lucha contra el terrorismo

Grandes multitudes marcharon en Barcelona tras los atentados terroristas del 17 de agosto. El mensaje que enviaron fue tan poderoso como simple. Que el pueblo español nunca se rendirá ante el terrorismo y que, como decían sus pancartas, "no tenemos miedo".
 El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, EFE/ Archivo/Laurent Dubrule El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, EFE/ Archivo/Laurent Dubrule

Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN

Es un sentimiento compartido por la gente que vive en los 29 países miembros de la OTAN. De hecho, actos de violencia como los que vimos en Barcelona y en Cambrils sólo fortalecen nuestra determinación colectiva de combatir el terrorismo y alzarnos en la defensa de nuestras sociedades abiertas y libres.

El 22 de julio de 2011, 77 personas inocentes en mi país, Noruega, perdieron la vida en un acto de terrorismo local. Pero en las semanas siguientes, como primer ministro, observé a nuestra sociedad recuperarse. Y aprendí que nuestra forma de vida abierta y democrática es más fuerte y resistente que cualquier amenaza a la que nos enfrentemos.

En nuestras sociedades libres y abiertas es imposible evitar todos los ataques. No podemos cerrar nuestras ciudades, así de simple. Pero no deberíamos aceptar que el terrorismo se convierta en algo normal. No podemos -y no lo haremos- permitir que nuestros valores y nuestras sociedades libres se vean socavados.

Nadie dice que derrotar a los terroristas sea fácil. Es un desafío global, generacional, que requiere una solución integral, a largo plazo, con un papel para nuestras fuerzas armadas, nuestros servicios de inteligencia, nuestras agencias policiales, nuestros tribunales y nuestras comunidades. Como naciones -y como Alianza- debemos permanecer unidos y fuertes.

Como secretario general de la OTAN he visto que la Alianza, España incluida, juega un papel cada vez más vital en la lucha contra el terrorismo.

Ya hemos hecho progresos significativos. Al Qaeda está lejos de ser la fuerza que una vez fue y el Estado Islámico ha perdido la mayor parte de su territorio en Irak y Siria. Pero la amenaza sigue ahí y aún hay mucho más por hacer.

Juntos, tenemos muchas herramientas disponibles y debemos hacer uso de todas ellas.

Es importante destacar que hacer frente al terrorismo no consiste sólo en lo que hacemos en casa sino también más allá de nuestras fronteras. Y, a largo plazo, la prevención es mucho mejor que la intervención.

Por ello la OTAN sigue comprometida en evitar que Afganistán jamás vuelva a ser un refugio seguro para los terroristas.

En este momento, unos 13.000 soldados de 39 países (OTAN y sus socios) entrenan a las fuerzas de seguridad afganas para que estabilicen su país, y en el oeste de Afganistán tropas españolas han jugado un papel clave en ese esfuerzo.

Aunque la contribución de la OTAN a la lucha contra el terrorismo comenzó efectivamente en Afganistán, ahora está mucho más extendida. La OTAN apoya también a la Coalición Global contra el Estado Islámico. De hecho, hemos reforzado la contribución de nuestros aviones de vigilancia AWACS, que están ayudando a dar a la Coalición una mejor imagen de la situación en el aire.

La OTAN también entrena a las fuerzas de seguridad iraquíes para que sean más eficaces en la lucha contra el Estado Islámico, e instructores militares españoles han respaldado ese esfuerzo. Sólo hace unas semanas, tropas iraquíes, formadas por la OTAN y sus aliados, ponían a disposición sus capacidades en la batalla de Mosul.

Al mismo tiempo, estamos incrementando nuestro apoyo a socios de Oriente Medio y el Norte de África, incluyendo, mediante una serie de programas de capacitación y defensa, a países como Jordania y Túnez, y preparando ayuda para que Libia reconstruya sus cuerpos de seguridad.

Estamos trabajando para mejorar nuestro conocimiento de la situación y la manera en que compartimos información para que los aliados puedan tomar decisiones rápidas ante las amenazas a las que nos enfrentamos, entre ellas el terrorismo. Este es uno de los principales propósitos de nuestra nueva División de Inteligencia en la OTAN y del nuevo Centro para el Sur que estamos organizando en nuestro Comando de Fuerza Conjunta en Nápoles.

También estamos estrechando lazos con la Unión Europea y Naciones Unidas. Los recursos contra el terrorismo de ambas organizaciones complementan los nuestros. Y estamos trabajando mucho en toda la Alianza para que nuestras sociedades sean más resistentes a los ataques.

El terrorismo afecta a cada aliado de la OTAN. Representa una amenaza real a nuestros valores, libertad y estilo de vida. Pero, a largo plazo, lo derrotaremos. Porque nuestros valores son más fuertes. Porque la libertad, la democracia y las sociedades abiertas siempre prevalecerán sobre el odio, la violencia y la intolerancia. Y porque, como aquellos que marcharon en Barcelona, “no tenemos miedo”.

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.

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