La moneda de Brasil cotiza al alza en su vigésimo aniversario

Las autoridades de Brasil han adoptado diferentes medidas en las últimas semanas para favorecer la apreciación del real, que ayer, 1 de julio, cumplió veinte años, ante la llegada de visitantes extranjeros durante el Mundial de fútbol y el aumento de la presión inflacionista.
Billetes de real brasileño y dólares. EFE/Archivo/MARCELO SAYAOBilletes de real brasileño y dólares. EFE/Archivo/MARCELO SAYAO

José Antonio Bautista 

Las intervenciones en el mercado cambiario brasileño comandadas por el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, buscan aprovechar la afluencia de extranjeros para captar divisas durante el Mundial y, sobre todo, contener la inflación.

Ello debido a que el índice de precios acumuló en los doce últimos meses hasta mayo un 6,37 % y se aproximó al techo máximo planteado por el Gobierno de Dilma Rousseff, que es el 6,5 %.

El Gobierno teme que una depreciación del real encarezca las importaciones y que los productos procedentes del exterior, principalmente bienes de capital, terminen presionando aún más la inflación.

Por ello, a principios de junio el Banco Central extendió su programa de intervención cambiaria por valor de 60.000 millones de dólares. La medida más importante de este programa consiste en la venta de permutas cambiarias (swaps o contratos de recompra en el futuro) con vencimiento en diciembre de este año.

El pasado 16 de junio, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien fue el primero en denunciar el estallido de la “guerra de divisas” en 2010, anunció una serie de nuevas medidas para estimular el mercado de capitales brasileño.
Uno de los puntos más destacados en ese conjunto de medidas es la supresión del impuesto de renta sobre el beneficio obtenido a partir de acciones en empresas medianas.

La pérdida de valor sufrida por el real frente al dólar desde mayo de 2009, cuando el cambio fue afectado por la crisis internacional y varios países devaluaron sus monedas para intentar mantener sus exportaciones, llegó a su fin en 2014.

En lo que va de año, la moneda brasileña se ha apreciado un 5,5 % frente a la divisa estadounidense, registrando la mayor subida del año entre las 31 grandes monedas del mercado mundial de divisas, de acuerdo con los datos estadísticos del Banco Central de Brasil.

Los esfuerzos del Gobierno por impedir fuertes oscilaciones en el mercado cambiario coinciden con la conmemoración, el 1 de julio, de los veinte años de la implantación del Plan Real, el programa de estabilización económica diseñado para controlar la hiperinflación que afectó a la economía brasileña durante la década de 1990.

El programa de estabilización dio vida al real para sustituir al cruceiro, la antigua divisa brasileña.

La inflación es una de las principales preocupaciones de los brasileños, que en octubre acudirán a unos comicios en los que la presidenta Dilma Rousseff busca la reelección.

– Accede al contenido completo y obtén más información escribiéndonos a efeanalisis@efe.es