La “marca España” se la juega en Arabia Saudí

La construcción del AVE entre las ciudades saudíes de Medina y La Meca, el mayor proyecto conseguido por empresas españolas en el extranjero, pone en juego no solo el prestigio de las compañías participantes sino el del conjunto del empresariado español.
Ana Pastor, ministra de Fomento, con integrantes de empresas españolas durante su estancia a Arabia Saudí para visitar los trabajos del AVE que coneAna Pastor, ministra de Fomento, con integrantes de empresas españolas durante su estancia a Arabia Saudí para visitar los trabajos del AVE que conectará las ciudades santas de Medina y La Meca, a cargo de un consorcio español. EFE/Archivo/Chema Moya

Carlos Moral 

Por eso, el asunto ha ocupado una posición central en el viaje realizado el pasado fin de semana a Arabia Saudí por el rey Juan Carlos, quien hizo valer en su día su influencia en favor de la propuesta española y que ahora se ha esforzado en respaldar los trabajos emprendidos por el consorcio español. Y es que en los últimos meses el proyecto se ha visto afectado por algunas incertidumbres. 

Por una parte, las empresas españolas que forman la Unión Temporal de Empresas (UTE) adjudicataria de las obras han mostrado desavenencias a la hora de ejecutar el acuerdo que alcanzaron en 2011, cuando les fue concedido el proyecto.

Mientras muchas de ellas deseaban modificar ese acuerdo para que las decisiones puedan adoptarse por mayoría, OHL pretendía que siguiera vigente la necesidad de unanimidad, que ralentiza las resoluciones más controvertidas. Finalmente, el consorcio ha pactado adoptar las decisiones por mayoría y delimitar bien las responsabilidades y competencias de cada empresa, con el objetivo de agilizar los trabajos.

El otro problema planteado en los últimos meses es que la primera fase de la obra, la entrega de la plataforma sobre la que circulará el tren, adjudicada a una alianza árabe-china, marcha con retraso y con deficiencias en su acabado, según las empresas españolas, y ello podría poner en peligro el cumplimiento del plazo para el fin de las obras. 

Una posibilidad que las autoridades saudíes no consideran y que la “marca España” no puede permitirse, tras años de profunda crisis económica y algún contratiempo en la ejecución de trabajos en el exterior, como el retraso en las obras de ampliación del Canal de Panamá, que han debilitado la imagen española.

El llamado “tren de los peregrinos” cubrirá los 440 kilómetros que separan las dos ciudades santas del Islam, visitadas cada año por 2,5 millones de fieles, en menos de 2 horas y 30 minutos.

El proyecto es de una gran complejidad técnica, puesto que al atravesar el trazado ferroviario el desierto, los ingenieros han tenido que tener en cuenta no sólo la orografía, sino factores como el comportamiento de las dunas, las tormentas de arenas o las temperaturas extremas.

Las doce empresas españolas que forman el consorcio son Adif, Cobra, Consultrans, Copasa, Dimetronic, Imathia, Inabensa, Ineco, Indra, OHL Internacional, Renfe y Talgo, junto a las locales Al Shoula y Al Rosan. Del éxito de este proyecto probablemente dependerá que empresas españolas obtengan con mayor facilidad nuevos contratos, tanto en Arabia Saudí, como en otros países del Golfo y, en definitiva, en todo el Mundo.

Y esas obras en el exterior, no son hoy en día sólo una posibilidad de crecimiento y expansión para las compañías españolas del sector, sino una necesidad básica para su supervivencia y, por ello, determinantes también para la recuperación económica del país.

– Accede al contenido completo y obtén más información escribiéndonos a efeanalisis@efe.es