La justicia abre la puerta a la imputación de Fillon

La Fiscalía Nacional Financiera francesa ha anunciado que se ha nombrado un juez instructor para investigar las posibles irregularidades en el empleo de la esposa del candidato conservador a la presidencia de Francia, François Fillon, lo que abre la puerta a su imputación.
Francois Fillon, habla durante un acto de campaña en Chasseneuil. EFE/Archivo/Caroline BlumbergFrancois Fillon, habla durante un acto de campaña en Chasseneuil. EFE/Archivo/Caroline Blumberg

La investigación se refiere a cargos de desvío de fondos públicos, tráfico de influencias y ocultación de actividades, indicó la Fiscalía en un comunicado.
Padre de cinco hijos y defensor de un proyecto que él mismo califica de “radical”, es licenciado en Derecho y admite que llegó a la política por casualidad: fue ayudante parlamentario del diputado Joël Le Theule en 1976.
Antes, pasó un par de veranos como becario de la agencia de prensa francesa AFP, uno de los cuales le llevó a Madrid para cubrir, entre otras cosas, corridas de toros.
Ministro de Educación Superior (1993-1995) en el Ejecutivo de Édouard Balladur, titular de Tecnologías de la Información (mayo-noviembre 1995) y ministro delegado de Telecomunicaciones (1995-1997) en el de Alain Juppé, sus carteras incluyen también la de Asuntos Sociales (2002-2004) con Jean-Pierre Raffarin.
De nuevo al frente de Educación en 2004, para cuando llegó a la jefatura de Gobierno de la mano de Sarkozy atesoraba una amplia experiencia, en la que se sumó durante unos meses el liderazgo del Ministerio de Ecología tras la dimisión de su después contrincante en las primarias Nathalie Kosciusko-Morizet.
Fillon ha sido el único primer ministro que no cedió su puesto a lo largo de un mandato presidencial, de mayo de 2007 a mayo de 2012, y su etapa posgubernamental quedó marcada por la polémica elección interna del partido Unión por un Movimiento Popular (UMP), actual Los Republicanos, en la que él y el otro candidato, Jean-François Copé, se acusaron de fraude.
El político llegó a decir en 2007 que estaba “a la cabeza de un Estado en quiebra”. De su trabajo en Matignon, sede del Gobierno, queda su apuesta por el rigor presupuestario o la reforma de las pensiones, en la que retrasó la edad mínima de jubilación de los 60 años a los 62.

Publicado en: Protagonistas