La investidura, más cerca después de la reunión entre Rajoy y Rivera

La reunión entre Mariano Rajoy y Albert Rivera acerca a la investidura al presidente del Gobierno en funciones puesto que el voto de Ciudadanos a su favor parece ahora muy probable.
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante una rueda de prensa el pasado día 28. EFE/_Archivo/JuanJo MartinEl presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, durante una rueda de prensa el pasado día 28. EFE/_Archivo/JuanJo Martin

La dirección del PP votará las seis condiciones impuestas por Rivera -comisión parlamentaria sobre el caso Bárcenas, eliminación de aforamientos, separación de los cargos públicos imputados por corrupción, fin de los indultos a corruptos, limitación de mandatos y reforma electoral-, pero la mayor parte son medidas de regeneración que los populares difícilmente rechazarán negociar.

Es posible que haya más dificultades para alcanzar un acuerdo sobre la reforma de la ley electoral, puesto que aumentar su proporcionalidad directa, como reclama Ciudadanos, no beneficia al PP, pero no es previsible que esas diferencias se conviertan en un escollo para avanzar en las negociaciones.

Rivera añadió otra condición adicional: que se fije fecha para la votación de investidura, un requisito que para Rajoy no será un problema si finalmente cuenta con la perspectiva de lograr el voto favorable de Ciudadanos.

Con su propuesta, Rivera completa el camino que va desde su inicial y rotundo rechazo a un Gobierno encabezado por Rajoy hasta el voto a favor de su investidura, justificado en aras de la responsabilidad institucional y la necesidad de evitar una nueva repetición de las elecciones.

Ese argumento será el que ahora empleen PP y Ciudadanos para reclamar la abstención del PSOE en la investidura, situando toda la presión sobre los socialistas, de cuya decisión dependerá que sea posible formar un nuevo Gobierno, salvo que otras formaciones como el PNV, CC o Nueva Canarias cambien su posición.

Las presiones sobre el líder socialista, Pedro Sánchez, no solo vienen de fuera, puesto que personalidades relevantes de su partido, como los ex presidentes del Gobierno Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero o el exvicepresidente Alfonso Guerra se han declarado partidarios de la abstención o al menos de abrir un debate sobre la postura que debe adoptar el partido.

Por ahora, la dirección del PSOE reitera que votará en contra de Rajoy, sugiere a los populares que busquen sus aliados en “las derechas” y subraya que los datos del barómetro del CIS avalan su postura.

Pero si los socialistas mantienen su postura y Rajoy no consigue la investidura pese al apoyo de 169 diputados -137 del PP y 32 de Ciudadanos- el PSOE será señalado como responsable de que no haya Gobierno y tendrá que asumir el hipotético coste.