La industria textil española vuelve a ser competitiva

El sector textil, una de las actividades industriales más importantes de España, ha frenado su caída con excelentes datos de ventas y exportaciones y ha consolidado su recuperación hacia la competitividad y productividad.
Un grupo de personas camina por una céntrica calle de Valladolid durante el primer día de rebajas de enero. EFE/Archivo/NACHO GALLEGOUn grupo de personas camina por una céntrica calle de Valladolid durante el primer día de rebajas de enero. EFE/Archivo/NACHO GALLEGO

Isaac Arocas

La industria textil española ha crecido en número de trabajadores, volumen de negocio y exportaciones y ha logrado mantener el total de compañías activas en 2016, según el balance anual elaborado por la patronal Texfor.

La facturación, que registró 5.654 millones de euros, un 2,8 % más que el ejercicio anterior, se encuentra a niveles superiores a 2009 y el empleo ha frenado su caída al crecer un 3,7 % hasta los 44.799 trabajadores, tras perder 10.000 puestos con la recesión.

A su vez, se mantiene el número de empresas activas, un total de 3.562, solo tres menos que el año anterior, tras registrarse la caída de 1.800 compañías en los últimos años.

Estos datos confirman que la industria, tras una década negra iniciada con la crisis económica de 2008, se ha recuperado lenta y progresivamente hasta ser más competitiva.

Este buen comportamiento se debe principalmente al impulso de las exportaciones, al aumento de la demanda por la mejora de la actividad económica y a la moderación salarial.

El registro de ventas al exterior, la mejor cifra desde el inicio de la crisis en 2007, es una de las claves de la reactivación del sector. Las exportaciones crecieron un 7,3 % en 2016 y alcanzaron los 3.891 millones de euros.

Según el Ministerio de Industria, España ha elevado su cuota exportadora mundial al 2 %, a pesar de la competencia de los países emergentes con costes muy bajos.

Otra factor a tener en cuenta es el aumento del gasto familiar en prendas de vestir en un 23 %, hasta situarse en 612 euros anuales por persona, según la EAE Business School.

España se encuentra en una posición media en todas las tablas internacionales con 28.489 millones de euros, lo que representa el 2 % del gasto total.

La contención de los salarios, que han descendido en términos reales en los últimos años, es otra causa determinante del aumento de competitividad del sector textil y de confección.

La remuneración por asalariado, aproximadamente 26.200 euros brutos anuales de media, es de las más bajas del conjunto de la industria, lo que permite rivalizar con los países emergentes.

En este sentido, se ha frenado el proceso de deslocalización del textil hacia países con menores costes, que se arrastraba desde la década de los ochenta.

Otros aspectos positivos han sido la diversificación de la actividad para sectores distintos a la moda, como la automoción y la industria, y los procesos de internacionalización de las firmas del sector cuando el consumo interno se hundió en España.

Respecto a las perspectivas para 2017, el sector textil español estará condicionado por la previsible desaceleración del PIB y por la incertidumbre geopolítica internacional, marcada por el auge del proteccionismo y la desestabilización en la eurozona por los efectos del Brexit.

Sin embargo, las previsiones más optimistas que maneja la industria muestran que este puede ser el primer año con una balanza comercial equilibrada, si las exportaciones siguen creciendo a ritmos del 7 %.

El déficit comercial en 2016 fue todavía de 517 millones de euros, lo que supuso una nueva reducción del 3 %, a pesar de que las importaciones se volvieron a disparar con la recuperación económica. EFE

 

 

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Publicado en: Análisis