La India se convierte en mercado único 70 años después de su independencia

La India pone en marcha a partir de la medianoche la mayor reforma fiscal de su historia con la entrada en vigor de un impuesto indirecto común para sus 29 estados y 7 territorios de la unión que permitirá al país, 70 años después de su independencia, tener un mercado único.
Trabajadoras indias tamizan trigo en un mercado de cereales al por mayor en Amritsar (India). EFE/Archivo/Raminder Pal SinghTrabajadoras indias tamizan trigo en un mercado de cereales al por mayor en Amritsar (India). EFE/Archivo/Raminder Pal Singh

 

José Luis Paniagua

Desde comida para peces a cepillos de dientes, combustible nuclear o servicios de postproducción televisiva; más de 1.200 artículos y alrededor de 500 servicios estarán sujetos al Impuesto de Bienes y Servicios (GST), una tasa indirecta única para 1.200 millones de personas y una economía que crece al 7 % pero en la que hacer negocios es aún una quimera.
Hasta ahora todos los artículos comerciales que se transportaban dentro de la India debían pagar impuestos en cada uno de los estados que atravesaban desde su punto de partida hasta su destino final. Algunos aseguran que es más barato embarcar un cargamento a través de un tercer país que hacerlo por carretera.
La razón: una estructura pensada para gravar el bien en origen y no en destino con el propósito de favorecer la recaudación regional de este país con arquitectura federal.
El resultado: un efecto cascada en impuestos y costos que a partir del 1 de julio serán historia.
La presidenta de la Oficina Central de Impuestos y Aduanas (CBEC), Vanaja N. Sarna, indicó a Efe que el GST supone colocar 17 tasas y tributos indirectos de los estados y del Gobierno central bajo un mismo impuesto que se desplegará con cinco tipos impositivos distintos dependiendo de la naturaleza del bien o servicio.
La idea del GST fue lanzada hace más de una década pero solo ahora y tras duras negociaciones entre el Gobierno central y los estados se ha conseguido llegar a un acuerdo que el sector privado local aguardaba con impaciencia.
“La industria quiere el GST y lo ha querido durante muchos años”, indicó a Efe Chandrajit Banerjee, director general del Confederación de la Industria India (CII), una de las principales asociaciones empresariales del país.
Banerjee destacó que “la principal queja de la gente, de las compañías extranjeras, y de las compañías indias, con relación a hacer negocios era la estructura impositiva, así que es un paso muy importante”.
En su opinión, el GST va a permitir más ingresos al Gobierno y una mejora en la eficiencia a la hora de hacer negocios.
La reforma afecta a millones de compañías (hasta ahora se han inscrito unos 7 millones) con una facturación anual superior a los 2 millones de rupias (unos 30.000 dólares), que deberán incorporarse al sistema a través una plataforma completamente digitalizada para registrar sus compras y ventas.
“La reducción de las complejidades de las fiscalidad y el incremento del crédito (fiscal) ayudarán a lograr el objetivo de ‘facilitar hacer negocios en India'”, indicó a Efe Pramod Banthia, de PriceWaterhouseCoopers (PwC).
El GST permite repercutir los impuestos pagados a proveedores, algo que solo por sí mismo, según Banthia, supondrá tener suministros “más eficientes desde el punto de vista fiscal”.
Algunas consultoras esperan que el GST haga subir el PIB entre uno y dos puntos, pero a nadie escapa que una reforma de este tamaño no será fácil para muchas compañías, especialmente las de menor tamaño, que tendrán que aprender a lidiar con la Administración únicamente a través de internet, en un país donde no todo el mundo tiene acceso a la red.
“Los consumidores estarán más felices a largo plazo, a la industria le costará un poco, no la gran industria porque están organizados, sino la pequeña industria y las pequeñas entidades”, admitió Sarna.
El Gobierno pretende, además, matar varios pájaros de un tiro con el GST: por una parte la digitalización del sistema, en el que no se interactúa físicamente con ningún funcionario, permitirá luchar contra el abuso y la corrupción.
Por la otra, el beneficio de crédito en el pago a proveedores impulsará a actores del sector informal a legalizarse, por lo que, aunque el tránsito busca ser neutro en términos de recaudación, todo el mundo da por hecho que los ingresos fiscales aumentarán por el incremento de la base tributaria.
“Por mucho que (a las actores informales) les guste estar fuera (…) ahora no hay razón para estar fuera” del sistema tributario, dijo Sarna. EFE 

Etiquetado con: ,
Publicado en: Análisis