La derrota del chavismo en las legislativas proyecta incertidumbres para Cuba

La derrota del chavismo en las elecciones legislativas de Venezuela proyecta incertidumbres y desafíos para Cuba por su dependencia energética del que es el principal aliado político y económico de la isla caribeña.
Dos mujeres hablan usando una red wifi en La Habana (Cuba). EFE/Archivo/Alejandro ErnestoDos mujeres hablan usando una red wifi en La Habana (Cuba). EFE/Archivo/Alejandro Ernesto

Soledad Álvarez 

Tras los comicios del 6 de diciembre, se escucha en la isla, en corrillos privados, una broma recurrente: “hay que ir comprando velas”, frase que refleja la inquietud ante las repercusiones que pueda tener el nuevo escenario que se abre en Venezuela en el suministro de petróleo al país caribeño.

Desde el año 2000 Cuba y Venezuela tienen un Acuerdo Integral de Cooperación, que abarca todo tipo de sectores, y que para La Habana es particularmente importante por el convenio energético que le garantiza el suministro diario de más de 100.000 barriles de petróleo.

La isla los paga en parte con los servicios que prestan en el país sudamericano miles de médicos, y también maestros, entrenadores deportivos y otros asesores, en un intercambio que finalmente deja un saldo favorable para Cuba de entre 3.500 y 4.500 millones de dólares al año, de acuerdo a estimaciones de expertos.

Medido a precios constantes, el intercambio comercial con Venezuela representa actualmente alrededor de un 15 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de la isla, según dijo a Efe el economista cubano Pavel Vidal, profesor de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali (Colombia).

Cuba ha venido diversificando en los últimos años sus fuentes de ingresos en divisas y la propia caída del precio del petróleo ha producido cierta disminución del peso del intercambio comercial con Venezuela.

De hecho, la agencia de calificación de riesgo Moody’s ha mejorado esta semana la perspectiva de inversión en Cuba de estable a “positiva”, debido a la “disminución” de esa dependencia hacia Venezuela y el acercamiento con EEUU.

Sin embargo, el futuro del país sudamericano “sigue representando un alto riesgo para la economía cubana”, según Pavel Vidal.

Este economista calcula que un colapso de las relaciones con Venezuela provocaría una contracción del PIB cubano de aproximadamente el 10 por ciento durante tres años, un impacto menor que el que tuvo el desplome del bloque soviético en los años noventa pero que dejaría a la isla en una delicada situación económica.

“Lo más complicado de las relaciones con Venezuela es que, al igual que sucedía con la URSS, se trata de vínculos comerciales y financieros de muy difícil sustitución o relocalización en otros mercados, pues se trata de acuerdos muy específicos conformados como resultado de una alianza política entre los gobiernos”, opina Vidal.

El panorama venezolano parece obligar a Cuba a insistir en su estrategia de diversificar las fuentes de ingresos y a profundizar en sus reformas económicas, aprovechando que el nuevo escenario de relaciones con EEUU ha propiciado una apertura internacional de la isla y ha disparado las expectativas de inversores de todo el mundo ante las posibilidades de negocio en el país caribeño.

Amortiguar el choque que puede suponer la pérdida de un socio vital como la Venezuela chavista depende de la capacidad de reacción de Cuba ante las oportunidades que se le presentan, aunque de momento la respuesta de La Habana ante ese nuevo escenario está siendo pausada, en opinión de los analistas consultados por Efe.

En la calle, los cubanos se muestran expectantes ante el desarrollo de los acontecimientos en Venezuela, pero sobre todo preocupados por resolver su día a día y por que Cuba sea capaz de solucionar sus propios problemas.

“No sé lo que puede pasar (..) Pero lo que a mí me preocupa es mi país y que salgamos de los problemas que nosotros tenemos”, dijo a Efe, Iván un taxista habanero que se declara “revolucionario”.

Otros como José, un vendedor, defiende la fortaleza de las relaciones entre su país y Venezuela: “esto no va a cambiar”, asegura; mientras que Orente Loy, jubilado, confía en que los venezolanos, independientemente de que sean chavistas u opositores, “no sean ingratos” ante el apoyo que Cuba también ha brindado a ese país, con el envío de médicos.

En el plano político, la victoria de la oposición venezolana en las legislativas dispara las alertas sobre el deterioro de las posiciones de izquierda en la región latinoamericana, donde el triunfo del conservador Mauricio Macri en Argentina ha puesto fin a más de una década de kirchnerismo o donde la presidenta brasileña Dilma Rousseff está en el ojo del huracán de una grave crisis.

La reacción oficial de Cuba al resultado de las legislativas venezolanas ha sido de apoyo incondicional a la revolución bolivariana en una carta del presidente Raúl Castro a Nicolás Maduro, que sin embargo ha sorprendido por su extrema brevedad.

“He seguido, minuto a minuto, la extraordinaria batalla que han dado y escuché con admiración tus palabras. Estoy seguro de que vendrán nuevas victorias de la Revolución Bolivariana y Chavista bajo tu dirección. Estaremos siempre con ustedes”: son las tres frases que Raúl Castro le dirige a Maduro en su misiva.

En el caso del cambio político en Argentina, el Gobierno Cuba no ha emitido ningún pronunciamiento oficial aunque ha enviado a la investidura de Macri a su ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, una aparente señal del interés de La Habana de no deteriorar e incluso impulsar la relación económica con Buenos Aires. EFE