La cooperación española en el golfo de Guinea

Aunque históricamente la presencia española en el continente africano se limitó a ciertas zonas del norte de África y a Guinea Ecuatorial, el escenario geopolítico surgido tras el fin de la Guerra Fría, y sobre todo la irrupción del terrorismo yihadista y las crisis migratorias han provocado que el continente africano adquiera una enorme importancia en la estrategia de defensa y seguridad, tanto para España como para Europa.
Imagen del Buque de Acción Marítima (BAM), 'Relámpago', que participa en las misiones militares de España en África. EFE/Archivo/Román RíosImagen del Buque de Acción Marítima (BAM), "Relámpago", que participa en las misiones militares de España en África. EFE/Archivo/Román Ríos

Gerardo Domínguez

Cuatrocientos ocho militares españoles se encuentran desplegados en diversos países de África Occidental en cinco misiones internacionales bajo bandera de la UE, de la OTAN y de apoyo a Francia en la República Centroafricana y Mali. Además de estas misiones, que tienen un carácter operativo, España ha desplegado en la región del golfo de Guinea varias actividades en el marco de su Plan de Diplomacia de la Defensa.

Con esta iniciativa se intenta colocar a las Fuerzas Armadas en un lugar central de la acción española en el exterior así como contribuir al esfuerzo diplomático del Estado español.

A través del Plan de Diplomacia el ministerio de Defensa realiza acciones de carácter bilateral, basadas principalmente en el diálogo y la cooperación, para prevenir conflictos o fortalecer las capacidades de seguridad de los países a los que está dirigido. En el caso del golfo de Guinea estas iniciativas se han plasmado en misiones con las que se pretende incrementar la estabilidad de estos países así como su seguridad marítima.

Es importante tener en cuenta que la zona está considerada como vital para los intereses españoles, como lo reconoce la Estrategia de Seguridad Nacional elaborada por el Gobierno de España. Una condición que se explica por la situación geográfica de España, frontera sur de Europa con África, sin olvidar la proximidad de esta zona del continente africano a las islas Canarias, un territorio insular bajo jurisdicción española.

Las principales causas que podrían desestabilizar la región y afectar a la seguridad española, son la actividad de grupos terroristas y de organizaciones de delincuentes que controlan el tráfico de drogas y de personas, así como las actividades de piratería que tiene en el secuestro de buques petroleros, especialmente en aguas de Nigeria, su expresión más espectacular.

Según los datos del informe trimestral sobre piratería de la Oficina Marítima Internacional de la Cámara de Comercio Internacional (IMB-ICC) en los tres primeros meses de 2018 se registraron 66 casos de piratería en todo el mundo, 29 de ellos (40 %) en el golfo de Guinea, de ellos 22 tuvieron como escenario las costas de Nigeria.

El Plan de Diplomacia del ministerio de Defensa español en la zona comenzó en la República de Cabo Verde, donde doce militares españoles permanecieron entre septiembre y noviembre de 2014 asesorando y adiestrando a militares de este país. En la actualidad España mantiene en Cabo Verde a dos oficiales de la Armada.

Posteriormente la Marina española desplazó al Golfo de Guinea un patrullero que tiene como objetivo desarrollar las capacidades de las naciones africanas en el control de sus propias aguas territoriales, mediante ejercicios conjuntos. Para ello el buque realiza escalas en puertos de Mauritania, Gabón, Ghana, Senegal y Cabo Verde. Durante los últimos años este papel ha correspondido a diferentes Buques de Acción Marítima (BAM) de nombre “Vencedora”, “Centinela”, “Cazadora”, “Relámpago” o “Vigía”.

Es importante señalar que además de servir como garantía para la seguridad, esta iniciativa contribuye a apoyar los intereses económicos de España en la zona. De este modo el buque desplegado asiste a los pesqueros españoles que faenan en los caladeros de la región, así como a la cada vez mayor flota de mercantes españoles que utilizan estas rutas marítimas.

A la protección de la flota española hay que sumar el componente comercial que supone la presencia en estas aguas y en sus puertos de los Buques de Acción Marítima (BAM) de fabricación española. Un buen reclamo publicitario para estos navíos, considerados como la “joya de la corona” de la industria naval española, por su avanzado diseño y excelentes capacidades militares. EFE