CONSTITUCIÓN ANIVERSARIO

La Constitución de 1978: La conquista de la Democracia

I.- Salvo tres años durante la Segunda República (1933-1936), España nunca había conocido la democracia hasta la Constitución de 1978. Y sitúo esos breves años de la Segunda República porque fueron los únicos en los que pudieron votar las mujeres. Al margen de esa corta excepción, la democracia nace en España a partir de aquel 6 de diciembre de 1978 en el que la ciudadanía española votó, por abrumadora mayoría, el texto que recoge nuestras libertades y derechos.
Nicolás Sartorius, a la derecha, junto al dirigente de UGT Manuel Garnacho (I), es entrevistado por los periodistas a la salida de una reunión con eNicolás Sartorius, a la derecha, junto al dirigente de UGT Manuel Garnacho (I), es entrevistado por los periodistas a la salida de una reunión con el ministro de Trabajo, Rafael Calvo Ortega, en la sede de la Vicepresidencia del Gobierno. EFE/Archivo/jt

Nicolás Sartorius, abogado, político y presidente del Consejo Asesor de Fundación Alternativas. Fue cofundador de Comisiones Obreras y formó parte del Secretariado y Comité Central del Partido Comunista de España (PCE). Estuvo siete años encarcelado por su militancia y activismo contra la dictadura franquista. 

 

II.- Una democracia plasmada en la Ley de Leyes de 1978 que no ha sido otorgada -ninguna lo es en la historia-, sino conquistada a través de una larga y sacrificada lucha de la parte más lúcida y combativa de la sociedad española, en especial las fuerzas del trabajo. Porque no es cierto que a la muerte del dictador, en noviembre de 1975, y con la implantación de la monarquía, llegase la democracia a España.

Conviene recordar que con el Rey como jefe del Estado y Arias Navarro como presidente del Gobierno la represión y la falta de libertades continuaron hasta el punto de que en 1976 el Tribunal de Orden Público incoó más sumarios que en los años anteriores. Es interesante tener en cuenta que el nuevo jefe del Estado, que había heredado entonces los poderes del dictador, confirmó por dos veces a Arias Navarro como presidente del Gobierno -que ya lo era en la época de Franco-, probablemente porque no tenía fuerza suficiente para destituirlo, como quizá hubiera sido su deseo.

III.- Es precisamente en ese periodo, que discurre entre la muerte del dictador y la aprobación de la Constitución, cuando se produce una potente movilización social que logra la caída del llamado gobierno Arias-Fraga, impide la continuidad de la dictadura bajo otras formas y abre la vía al nombramiento de Adolfo Suárez como cabeza del Ejecutivo. Un nuevo Gobierno que irá desmontando el entramado dictatorial -en el ambiente de esa fuerte movilización-, legalizando a los partidos y sindicatos y negociando con la oposición democrática los pactos de la Moncloa y, poco después, la propia Constitución, previo proceso constituyente.

Se ha debatido mucho si en España hubo reforma o hubo ruptura. Mi opinión es que fueron reformas sucesivas, en un breve lapso de tiempo, pero el resultado fue la ruptura (una forma de revolución política), porque es evidente que la Constitución de 1978 supone una ruptura completa, en términos políticos, respecto del régimen del dictador Franco.

IV.- Si se analiza el texto de 1978 se comprobará que contiene una de las constituciones más avanzadas de la Unión Europea. La soberanía reside en el pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado; se reconoce una tabla de derechos fundamentales protegidos directamente por los tribunales, se garantiza el derecho a la autonomía de nacionalidades y regiones. No tiene nada que ver con el régimen de Franco, ni se trata de una restauración de la monarquía que no tiene poder ejecutivo alguno.

V.- No obstante, después de 40 años y con los cambios acaecidos durante estos tiempos, convendría ponerla al día en dos aspectos relevantes: desarrollando el Estado autonómico en una lógica federal y extendiendo las garantías de los derechos fundamentales a ciertos derechos sociales como la sanidad, las pensiones, la vivienda en determinadas circunstancias. Una reforma que podría suscitar un amplio apoyo ciudadano, en especial entre los más jóvenes que no votaron la Constitución de 1978, a la que deseo muy larga vida.

 

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.

Etiquetado con: ,
Publicado en: Firmas

imagen

imagen