El partido que pilota Colau echa a andar sin una parte de Podem

El nuevo partido promovido por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se pone en marcha, pero lo hará sin Podem, la marca catalana de Podemos, lo que supone un inesperado contratiempo para un proyecto cuyo objetivo es justamente unir a las fuerzas catalanas no independentistas situadas a la izquierda del PSOE.
El portavoz de En Comú Podem en el Congreso, Xavier Domènech, junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, momentos antes de un encuentro de los 'cEl portavoz de En Comú Podem en el Congreso, Xavier Domènech, junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, momentos antes de un encuentro de los 'comunes' en diciembre pasado. EFE/Archivo/Alejandro García

Carlos Moral

La baja de Podemos es, sin embargo, relativa, porque en la dirección del nuevo partido, que eligen los inscritos esta semana, habrá destacados miembros de la formación morada, como Vicenc Navarro, economista miembro del Consejo Ciudadano de Podemos y del “gobierno en la sombra” de su líder, Pablo Iglesias.

Navarro va en la lista encabezada por el favorito, el diputado Xabier Doménech, portavoz en el Congreso de En Comú Podem y uno de los arquitectos del proyecto. La candidatura que compite con esta lista también lleva el sello de Podemos, puesto que está encabezada por Jessica Albiach, a quien se vincula al sector errejonista, que quedó en segundo lugar en las primarias de Podem el pasado julio.

El que no estará en el nuevo partido es el sector oficial de la marca catalana de Podemos, que lidera Albano Dante Fachin, que retiró la lista que apoyaba poco antes de que comenzaran las votaciones por desavenencias en torno al censo, la proporcionalidad de la representación y la aprobación del código ético.

Pablo Iglesias, que se esforzó junto a Domenech en limar las diferencias entre las partes, expresó su “enorme decepción” por la ruptura pero la dirección estatal de Podemos descartó cualquier decisión que desautorizara a Fachin.

La salida de Podem es un jarro de agua fría para la plataforma, pero las consecuencias de quedarse fuera podrían ser mucho más importantes para Podemos en Cataluña si la confluencia cumple las expectativas de sus promotores y repite o amplía los éxitos electorales que cosecharon iniciativas semejantes en las elecciones generales y en las municipales.

Esos brillantes resultados contrastan con los obtenidos por Catalunya Si que Es Pot, la candidatura creada en torno a Podemos para las elecciones autonómicas catalanas de 2015 que, al contrario que las otras iniciativas, no contó con la implicación de Colau.

El nuevo proyecto se ha edificado en torno a la alcaldesa de Barcelona, que hace un año promovió la creación de un “nuevo espacio político” en Cataluña que aunara a las izquierdas más allá de las siglas y del “partidismo” y representara el “cambio”.

A la idea se han sumado Barcelona en Comú -la plataforma que encabezó Colau en las municipales de 2015-, Iniciativa por Cataluña-Verts (ICV), Esquerda Unida y Alternativa (EUiA) y Equo. Y hasta hace una semana, Podem.

El espacio, provisionalmente denominado Un País En Comú pero cuyo nombre está aún por decidir, se pone en marcha con la premisa de que no sea un pacto entre las cúpulas, pero para dotarse de una estructura orgánica tendrá que afrontar un proceso laborioso.

La candidatura favorita a la dirección incluye, junto a Domènech, a dirigentes de todos los partidos que conforman la nueva formación: “La lista expresa todas las sensibilidades y un tercio de los integrantes son independientes. No es un handicap que estén los miembros de los partidos” indica Domènech.

Además de su agenda económica y social, inequívocamente de izquierda y que aspira a aglutinar al republicanismo catalán de ese espectro ideológico, el nuevo partido también tendrá que afinar su postura en relación con el debate independentista.

En su ponencia política los ‘comunes’ se declaran partidarios del derecho a decidir y defienden la constitución de una república “social, democrática y ambientalmente justa” en Cataluña, pero están pendientes las precisiones sobre el modo de hacer efectivo ese derecho y cómo debería ser la relación entre Cataluña y España.