Jose Mari Manzanares, matador y padre de toreros

Fallece el matador de toros retirado José María Dols Abellán, José María Manzanares, a los 61 años, padre del torero del mismo nombre y del rejoneador Manuel Manzanares. Hombre de personalidad arrolladora, fue símbolo de la elegancia y del purismo en el toreo.
El diestro José Mari Manzanares se corta la coleta de manos de su hijo, el también torero que lleva el mismo nombre, el 1 de mayo de 2006. Chema MoyEl diestro José Mari Manzanares se corta la coleta de manos de su hijo, el también torero que lleva el mismo nombre, el 1 de mayo de 2006. Chema Moya. EfeArchivo.

El diestro retirado José María Manzanares, fallecido hoy repentinamente en su finca de la provincia de Cáceres, a los 61 años, fue durante tres décadas de carrera uno de los mayores referentes del toreo de calidad.

Hombre de personalidad arrolladora, destacan los que le conocieron, y símbolo de la elegancia en el toreo.

Con una férrea disciplina interna, oculta tras su aire y actitud bohemia, José María Manzanares, ha sido uno de los toreros más deslumbrantes de las últimas décadas. 

Nacido en Alicante el 14 de abril de 1953 era hijo del banderillero Pepe Manzanares, de quien heredó el apodo, José María Dols Abellán, y de quien aprendió desde muy niño los fundamentos de la tauromaquia.

Debutó de luces en la plaza jiennense de Andújar en 1969, con un traje de blanco y plata de Palomo Linares, y pronto comenzó un rápido ascenso que le situó como figura de los novilleros, junto al gaditano José Luis Galloso, y que culminó con su salida a hombros en su presentación en Las Ventas, el 6 de junio de 1971.

El dia de San Juan tomó la alternativa en su Alicante natal, de manos de Luis Miguel Dominguín y en presencia del Viti, que le cedió un toro, desde entonces, su larga carrera de matador estuvo marcada por éxitos, desde sus grandes triunfos en Madrid a finales de los años setenta, cuando estuvo siempre en cabeza, hasta el anuncio de la que fue una breve retirada en 1989.

Autor de faenas memorables en todo ese tiempo, especialmente en Sevilla, plaza de la que fue uno de los toreros predilectos, Manzanares sufrió entonces duras críticas de la prensa taurina más radical.

Tras una nueva despedida en el 96, aún volvió a torear el año 2000, para retirarse ya definitivamente el 1 de mayo de 2006 en la Maestranza de Sevilla, donde su hijo, del mismo nombre, después también torero, le cortó la coleta.

Heredero de los grandes clásicos de los años cincuenta y sesenta, en especial de Antonio Ordóñez y Paco Camino, Manzanares fue el mayor referente del toreo de calidad, de la elegancia, durante los ochenta y noventa, a lo que sumó cierta desgana competitiva por estar en la cima.EFE/doc

 

 

Etiquetado con:
Publicado en: Obituarios