Jacques Rivette, cineasta francés

El cineasta francés Jacques Rivette, considerado el padre de la "nouvelle vague" junto a Jean-Luc Godard y François Truffaut, fallece a los 87 años de edad.
El director Jacques Rivette en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián de 2003. EFE/Archivo/Javier EchezarretaEl director Jacques Rivette en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián de 2003. EFE/Archivo/Javier Echezarreta

Rivette nació en Ruan (norte) el 1 de marzo de 1928 y su adolescencia coincidió con el final de la Segunda Guerra Mundial, tras la cual se instaló en París para estudiar en La Sorbona.

Pero pasó más horas en la filmoteca, donde entró en contacto con Jean-Luc Godard, François Truffaut y Claude Chabrol, amistades que serían clave en la conformación de la “nouvelle vague”.

Con Truffaut comenzó a escribir crítica cinematográfica, primero en “La Gazette du cinéma”, revista que fundó en 1950 junto a Éric Rohmer, y posteriormente en “Cahiers du cinéma”, de la que llegó a ser redactor jefe entre 1963 y 1965.

Aunque ya había dirigido un cortometraje, “Le coup du berger”, rodado en 35 milímetros en el apartamento de Chabrol en 1956, en esos años trabajó como asistente en películas de Jean Renoir, Truffaut y Rohmer.

En 1960, dirigió su primer largometraje, “Paris nous appartient”, con Betty Schneider, en el que se ven ya los principios que regirán su obra y sus temas de predilección, como la presencia de sociedades secretas o el juego de trampas que establecía con el espectador.

El problema de la censura con “La religieuse de Diderot” le dio notoriedad, pero no logró que el público llenara las salas en las que se proyectaban sus películas.

Su larga duración y el ritmo lento le convirtieron en un director más aplaudido por críticos y estudiosos que por la audiencia.

Su mayor éxito lo firmó en 1991 con “La belle noiseuse” (“La bella mentirosa”), un duelo interpretativo entre Emmanuelle Béart y Michel Piccoli basado en una obra de Balzac.

Gran Premio del Festival de Cannes, el filme escandalizó por los desnudos de la protagonista, que interpreta a una modelo que posa para un pintor.

Durante el rodaje en 2009 de “36 vues du pic Saint-Loup” (“El último verano”), el que es su último trabajo, comenzó a dar síntomas de sufrir alzhéimer, una enfermedad que fue degenerando hasta que le provocó la muerte.

El año pasado salió a la venta en DVD su película “Out one”, de doce horas de duración repartidas en ocho capítulos, un formato que nunca se difundió de esa forma en cines.

Entre sus obras más conocidas también figuran “L’Amour fou” (“Amor loco”, 1969), “Céline et Julie vont en bateau” (“Celine y Julie van en barco”, 1974), “Noroît” (1976), “L’amour par terre” (“El amor por tierra”, 1984), “Hurlevent” (“Cumbres borrascosas”, 1985) o “Ne touchez pas à la hache” (“No toques el hacha”, 2007).

En total, una treintena de filmes dirigidos entre 1949 y 2009 que le han valido que, tras su muerte, el presidente francés, François Hollande, asegurara que su obra “ha marcado a varias generaciones”.EFE/doc

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