Izquierda Unida toca techo en los sondeos mientras avanza hacia “la radicalidad democrática”

Las advertencias sobre la caída del bipartidismo en España se multiplican e Izquierda Unida y UPyD son retratadas como las principales beneficiadas de la sangría de votos de PSOE y PP. Sin embargo, y pese a achaques, el bipartidismo goza todavía de buena salud.
Cayo Lara y otros miembros de Izquierda Unida en la X Asamblea Federal de la organización celebrada en diciembre de 2012. EFE/Archivo/Chema MoyaCayo Lara y otros miembros de Izquierda Unida en la X Asamblea Federal de la organización celebrada en diciembre de 2012. EFE/Archivo/Chema Moya

María  López

Pese a obtener los peores resultados de su historia, los dos principales partidos suman el 58,7% de los sufragios, según el último barómetro del CIS. Ninguna fuerza política ha conseguido desbancarlos de su liderazgo, resistente a la crisis económica que ha removido el sistema democrático de Italia o Grecia.

Por el momento, no existe una Syriza española e Izquierda Unida, que parecía llamada a emularla, da signos de haber tocado techo. Aunque la coalición de izquierda ha mejorado mucho sus resultados respecto a 2011 –cuando obtuvo el 6,92% de los votos– y en el último CIS se hacía con el 11,3% de los votantes, ha permanecido estancada en esta posición durante los últimos seis meses, mientras UPyD continúa creciendo.

El espíritu del 15-M se esconde, en parte, en las altas cifras de abstención y de indecisos. En IU las voces que piden renovación y apertura democráticas cobran protagonismo, pero chocan con los que prefieren mantener los métodos decisorios actuales. El debate ha alcanzado a la candidatura europea, donde Willy Meyer, al que apoya la sección más tradicional, podría no repetir como eurodiputado.

La participación en los consejos de las cajas de ahorro, el apoyo al gobierno popular en Extremadura o el gobierno en coalición en Andalucía son asuntos criticados por sus votantes potenciales, cuestionan la postura anti-Troika y recuerdan que Izquierda Unida no es un partido nuevo, aunque renueve su discurso.

IU se enfrenta además a nuevos partidos de izquierda, como la iniciativa Podemos de Pablo Iglesias. El debate gira en torno a si Izquierda Unida perderá votos o si estos nuevos partidos recogerán el voto de los que ahora siguen indecisos, lo que parece claro es que representan un nuevo reto en el proceso de cambio de IU.

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