La importancia de cuidar la identidad digital cuando se publica en internet

La importancia de cuidar la identidad digital cuando se publica en internet y utilizar contraseñas seguras y robustas son algunos de los consejos que se recomiendan a la hora de conocer las herramientas legales que amparan a los usuarios para hacer frente al mal uso o abuso de la información privada.
Logos de WhatsApp y Facebook. EFE/Archivo/EPA/RITCHIE B. TONGOLogos de WhatsApp y Facebook. EFE/Archivo/EPA/RITCHIE B. TONGO

 

 

Así lo ha explicado la coordinadora del Máster en Protección de Datos de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Lorena Pérez Campillo, para quien el derecho al olvido y a la transparencia en la información son dos de las novedades que favorecen a los usuarios recogidas en la nueva normativa, que entrará en vigor en mayo próximo.

En una nota, ha explicado que la identidad 2.0 es lo que dice la red de cada persona y ha indicado que son los usuarios de internet quienes crean sus propios “avatares” con datos que les identifican a partir de sus imágenes, su contexto y el lugar donde están accesibles.

“Nuestra participación directa o inferida en las comunidades virtuales y servicios online construyen la identidad 2.0 y es el caso de los likes, las fotos en Instagram y un tweet”, ha puesto como ejemplo Pérez Campillo.

También aconseja utilizar contraseñas “seguras y robustas”, que son aquellas que, como mínimo, “tengan 16 caracteres, combinen mayúsculas y minúsculas y sean caracteres alfanuméricos”.

Además, ha afirmado que no hay que utilizar la misma contraseña en dos servicios distintos, aunque “el problema llega a la hora de memorizarlas”, por lo que sugiere utilizar un gestor de contraseñas.

Ha relatado que los datos personales más frecuentes son los del nombre, dirección, teléfono, DNI, cuenta bancaria, matrícula, fecha de nacimiento, edad, nacionalidad, sexo y estado civil; y hay otros más “sensibles”, como los de la raza, religión, el nivel de renta y el historial clínico, psicológico o laboral.

La entrada en vigor del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) añade nuevos derechos para proteger los datos, como el derecho al olvido, por ejemplo, cuando se publica una foto “incómoda” sin el consentimiento del afectado, quien debe contactar con la página web o red social que “subió” ese contenido para pedir que se elimine.

Si en diez días no los han cancelado o lo han hecho de forma insatisfactoria, el usuario podrá reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que informa sobre cómo acceder a los mecanismos establecidos por Facebook, Google, Twitter e Instagram.

El pasado 11 de enero, el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe) informó de que más de 120.000 incidentes de seguridad en internet habían sido registrados en 2017, una cifra récord que aumenta de año en año y que en 2014 se situaba en 18.000, según el director de este organismo, Alberto Hernández.

En el encuentro informativo EFE-Fórum sobre ciberseguridad, organizado por la Agencia EFE, en el que han intervenido la fiscal de sala de la Fiscalía de Delitos Tecnológicos, Elvira Tejada; el subdirector adjunto de la Inspección de Datos de la Agencia Española de Protección de Datos, Luis de Salvador Carrasco, y el director de Prevención de Pérdida, Continuidad y Seguridad de Abanca, Roberto Baratta.

En este foro, participó también el catedrático de Derecho Administrativo y delegado de Protección de Datos del Consejo General de la Abogacía Española, José Luis Piñar.

Se apuntó que la mayoría de los incidentes registrados en internet están relacionados con motivaciones económicas.

En 2015, se registraron 50.000 incidencias de ciberseguridad por el Incibe y en 2016 fueron 115.000, una cifra que va en aumento “no solo porque se incrementan los ciberataques, sino porque cada vez hay mayores capacidades de detectarlos”, ha explicado.

Hernández ha alertado de la necesidad de que se protejan los equipos informáticos, teniendo en cuenta que “el virus de mayor impacto” que existe ahora en España “se desarrolló en 2007”, y eso que ya a los pocos meses de propagarse se creó un antivirus. EFE