Hope Hicks renuncia como directora de Comunicaciones de Trump

Hope Hicks, la directora de Comunicaciones de la Casa Blanca y vieja asesora del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renuncia y dejará su cargo como directora de Comunicaciones "en las próximas semanas", confirmó la portavoz del Gobierno estadounidense, Sarah Huckabee Sanders.
Hope Hicks, después de una rueda de prensa. EFE/Jason SzenesHope Hicks, después de una rueda de prensa. EFE/Jason Szenes

Discreta y leal, Hope Charlotte Hicks (Greenwich, Connecticut, 1988), desempeñó durante meses el papel de hija “adoptiva” del presidente de EEUU, Donald Trump, encargándose de diseñar junto a él la estrategia de comunicación de la Casa Blanca y salvando al mandatario en algunos de sus momentos más complicados.
Hicks, de 29 años y sin ninguna experiencia previa en política, ha estado con Trump desde el principio, antes de que lanzara en agosto de 2015 su candidatura presidencial y es conocida por ser una de las pocas personas en la Casa Blanca que entienden la personalidad del mandatario y son capaces de hacerle cambiar de opinión.
La Casa Blanca anunció la marcha de Hicks, cuya fecha de salida vendrá en las próximas semanas, aunque no ha sido concretada.
“Hope es sobresaliente y ha hecho un gran trabajo durante los últimos tres años. Es muy inteligente y considerada, así como una gran persona. Extrañaré tenerla a mi lado, pero cuando me consultó para buscar otras oportunidades, lo entendí totalmente”, dijo el presidente Trump en un comunicado facilitado por la Casa Blanca.
“Estoy seguro de que trabajaremos juntos de nuevo en el futuro”, agregó el gobernante.
Hicks ha sido descrita por funcionarios de la Casa Blanca como “la hija real” de Trump, mientras que su verdadera hija, Ivanka Trump, desempeña el papel de esposa, según recoge el periodista y escritor Michael Wolff en su polémico libro “Fuego y furia”.
Hope Hicks, que anteriormente se había desempeñado como modelo, comenzó trabajando para Trump como una ayudante de prensa, hasta ser anunciada formalmente como directora de comunicaciones de la Casa Blanca en el verano de 2017.
Como directora de comunicaciones se encargó de forjar el mensaje de la Casa Blanca y jugó un papel esencial en la aprobación el pasado diciembre de la reforma fiscal, la mayor en tres décadas en Estados Unidos y, hasta ahora, el mayor logro legislativo de Trump.
También ha trabajado con la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, en “estabilizar el equipo de prensa y comunicación”, según dijo la Casa Blanca.
No obstante, Hicks también llegó a protagonizar involuntariamente uno de los escándalos más recientes de la Casa Blanca debido a que actualmente es la pareja de Rob Porter, quien tuvo que renunciar este mes de su puesto de secretario de personal tras haber sido acusado de maltrato por sus dos exesposas.
La noticia de la renuncia de Hicks llega un día después de que la consejera del presidente testificara durante alrededor de ocho horas ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes en el marco de las investigaciones sobre la posible coordinación de la campaña de Trump con el Gobierno ruso para influir en los comicios de 2016.
No obstante, según indica el diario The New York Times, citando diversas fuentes conocedoras de sus intenciones, la renuncia no ha tenido que ver con la investigación y su testimonio, sino que llevaba considerando sus opciones de salida desde hace varios meses.
Según el diario, Hicks comunicó a sus colegas que había logrado sus objetivos con un trabajo que la convertía en una de las personas más poderosas de Washington, y que nunca habría un momento perfecto para irse.
Hicks ha sido la cuarta persona en ocupar el cargo de directora de comunicaciones de la Casa Blanca durante el corto mandato de Trump, después de Mike Dubke, Sean Spicer y Anthony Scaramucci.EFE

Publicado en: Protagonistas