Palestinos

Hamás y Al Fatah avanzan hacia la reconciliación

Tras meses de infructuosos contactos, el movimiento islamista Hamás, que gobierna en Gaza, y el partido nacionalista palestino Al Fatah, presentaron un acuerdo de reconciliación que incluye la convocatoria de elecciones en enero y la formación, antes del 1 de julio, de un gobierno de unidad.
Manifestación de apoyo a Mahmud Abás. EFE/Archivo/Alaa BadarnehManifestación de apoyo a Mahmud Abás. EFE/Archivo/Alaa Badarneh

El enésimo plan de reconciliación palestina fue sellado en la residencia privada del primer ministro y líder de Hamas en Gaza, Ismail Haniya, y fue recibido con hostilidad por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien acusó al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y de Al Fatah, Mahmud Abás, de no querer la paz.

La novedad del anuncio reside en el hecho de que establece fechas aproximadas para unas condiciones que ya fueron aceptadas por ambas partes en los pactos de Doha de 2012.

La primera condición era la formación de un gobierno de unidad nacional, presumiblemente bajo liderazgo de Al Fatah, en un plazo de cinco semanas, y la segunda, la celebración de elecciones seis meses después de que este comience a ejercer.

Si los plazos establecidos se respetan por las partes, ese gabinete de transición estará listo la primera semana de junio -aún se desconoce con cuantas carteras-, y los comicios se podrían convocar, como muy pronto, en enero de 2015.

Esta hoja de ruta coincide con los planes que Estados Unidos baraja sobre el exangüe proceso de paz entre palestinos e israelíes: desde hace meses se negocia la posibilidad de que el diálogo -que culmina el 29 de abril- se prolongue hasta final de año.

La fractura entre Al Fatah y Hamás se remonta a 2007 cuando tras meses de desencuentros y actos violentos, los islamistas se hicieron con el control de la franja de Gaza por la fuerza tras enfrentarse a las fuerzas leales al presidente Abás.

Desde entonces, Hamás gobierna en Gaza y un Ejecutivo fiel a la ANP en Cisjordania, y pese a que ambas partes han emprendido diversos procesos -que esta vez apoyan Egipto y Arabia Saudí- para poner fin a la división, todos han fracasado.

Normalmente han quedado embarrados en cuestiones prácticas como la designación del primer ministro interino -Al Fatah exige que salga de su entorno- o del titular de Interior, responsable de las fuerzas de seguridad.EFE/doc

 

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