Haití: pobreza e inestabilidad política y social en un paraíso turístico

El acuerdo de entendimiento en materia turística firmado la pasada semana por República Dominicana y Haití beneficiará especialmente al segundo país, pues a pesar de ser la nación más pobre de América ha hecho un enorme esfuerzo por impulsar un sector que es principal fuente de ingresos de su vecino.
Un grupo de mujeres el 2 de marzo de 2014 en el carnaval en Gonaïves, norte de Haití. EFE/Archivo/Jean Jacques AugustinUn grupo de mujeres el 2 de marzo de 2014 en el carnaval en Gonaïves, norte de Haití. EFE/Archivo/Jean Jacques Augustin

Mercedes Zaragüeta 

No obstante, Haití tendrá que solucionar otros problemas para lograr explotar el enorme potencial turístico que tiene. Es un territorio que se caracteriza por la pobreza, sumada a la inestabilidad económica, social y política, todo ello dentro de un paraíso caribeño.

El acuerdo en materia turística se firmó como parte del diálogo de alto nivel que realizan los dos países y que tenía previsto celebrarse esta semana en Puerto Príncipe, aunque finalmente solo se realizó una reunión ministerial simultánea, quedando aplazada la tercera sesión del diálogo por quinta vez y sin fecha fijada.

Según reconocidos analistas dominicanos, los diversos atrasos de la reunión bilateral son consecuencia de una forma de presionar al Gobierno local para que presente el proyecto de ley de naturalización que se comprometió a llevar al Congreso y que beneficiaría a los inmigrantes haitianos, aunque hasta ahora no se conocen detalles del mismo.

Retomando el turismo, Haití se está reponiendo después del devastador terremoto de 2010, que dejó, además de centenares de miles de muertos, pérdidas materiales por unos 7.000 millones de dólares y 1,5 millones de damnificados.

En este sentido, el país caribeño está inmerso en el relanzamiento del sector turístico como forma de revitalizar su economía. Así lo expuso  la ministra haitiana de Turismo, Stephanie Villedrouin, que consideró las últimas manifestaciones vividas en el país como  “parte de la democracia”.

Cabe recordar que Haití aplazó hace dos años las elecciones parciales en medio de una crisis entre el Ejecutivo y el Legislativo por diferencias respecto al tribunal electoral y a la ley electoral, hoy las elecciones continúan sin celebrarse. Además, la situación se agravó cuando la oposición exigió en las calles la renuncia del presidente haitiano, Michel Martelly.

Haití tiene todo tipo de oferta por su cultura, patrimonio, gente y naturaleza. No hay dudas del potencial turístico del país, de hecho el número de visitantes aumentó un 20 por ciento de 2012 a 2013, pero también es innegable que es necesario resolver la inestabilidad política y social o continuará afectando la actividad, como ha ocurrido en los últimos años.

Incluso, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en abril pasado urgió a celebrar las elecciones en Haití y señaló que el organismo percibe un “estancamiento político” en el país caribeño.

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