España: La oposición hace sentir al Gobierno su debilidad parlamentaria

Tras unos primeros meses de gobierno durante los que se han sucedido acuerdos relevantes y rápidos -techo de gasto, déficit autonómico, salario mínimo o pobreza energética, entre otros- la debilidad parlamentaria del Ejecutivo se ha hecho patente con la derogación del real decreto ley de reforma de la estiba.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su escaño poco antes de una sesión de control al Gobierno el pasado 8 de marzo. EFE/Archivo/Javier LizEl presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su escaño poco antes de una sesión de control al Gobierno el pasado 8 de marzo. EFE/Archivo/Javier Lizón

Carlos Moral

Con el actual reparto de escaños, la estabilidad que exige Mariano Rajoy para agotar la legislatura depende estrechamente del PSOE, porque al presidente del Gobierno no le basta con el apoyo de Ciudadanos, un soporte que, por otra parte, tampoco puede dar por hecho – votaron contra el real decreto de la estiba-.

Las otras opciones de acuerdo disponibles para el Gobierno en el Congreso se reducen al escaño de Coalición Canaria (CC) y a los cinco del PNV. Tras años de desencuentros, los populares han establecido una buena sintonía con los nacionalistas vascos, que se refleja en su apoyo a los presupuestos del Gobierno de Ajuria Enea en la negociación abierta con ellos sobre las cuentas estatales.

Sin embargo, incluso en el mejor de los escenarios aritméticos para el Gobierno -el apoyo simultáneo de Ciudadanos, CC y PNV- la suma no es suficiente, porque se queda en 175, a uno de la mayoría absoluta, lo que en la práctica hace inviable aprobar leyes sin el beneplácito socialista.

Una vez en marcha la legislatura, y tras pactar asuntos en los que las exigencias de la UE eran inaplazables -techo de gasto y control del déficit-, el PSOE subraya su oposición a las políticas del Gobierno, que considera una continuación de las de la anterior legislatura.

En los primeros meses del nuevo Gobierno, la gestora encargada de dirigir el PSOE hasta su Congreso de junio ha buscado un equilibrio difícil: marcar distancias nítidas con el PP y, a la vez, lograr acuerdos con el Ejecutivo que acrediten que su oposición es útil y responsable. Como prueba de ello reivindican como logros propios la subida del salario mínimo y el acuerdo contra la pobreza energética.

Con el partido inmerso en una batalla interna para resolver su liderazgo cuyo desenlace no se conocerá hasta mayo, lo más probable es que se abra un compás de espera hasta que una nueva dirección determine el camino a seguir por los socialistas en su relación con el Gobierno, que obviamente dependerá de quién resulte elegido como próximo secretario general.

Una hipotética victoria de Pedro Sánchez podría suponer, al menos a priori, una vuelta al bloqueo político, mientras que en el caso de que sean Patxi López o Susana López los nuevos líderes la estrategia es por ahora una incógnita.

“Es necesario algo de estabilidad política y que episodios como los de los estibadores (…) no se vuelvan a repetir nunca”, por lo menos por parte de los partidos que, junto al PP, deben “ser responsables”, señaló Rajoy, en lo que ha sido interpretado como una advertencia de que convocará elecciones si la oposición no facilita su acción de gobierno.

Rajoy consideró la votación sobre la reforma de la estiba como un castigo al Gobierno con cosas que “afectan al crédito del país” y subrayó que “el parlamento de una de las naciones más importantes de Europa no puede votar en contra de la sentencia de un tribunal europeo”.

Con su exigua mayoría, es previsible que el Gobierno se enfrente a reveses similares en el futuro próximo y va a tener muy difícil llevar adelante su proyecto de presupuestos para 2017, que presentará el próximo día 31, y que, en caso de no ser aprobado obligaría a prorrogar las cuentas actuales.

Sin embargo, a partir de mayo el PP puede convocar de nuevo a las urnas, un arma de disuasión que puede convencer de la necesidad de acuerdos a los remisos, sobre todo a quienes resultan más penalizados por las encuestas, como es actualmente el caso del PSOE

Publicado en: Análisis