GESTO PAZ

Gesto por la Paz se despide, tras 28 años de lucha contra ETA

La Coordinadora Gesto por la Paz ha dicho adiós a sus 28 años de lucha silenciosa contra el terror y los asesinatos de ETA en el mismo lugar donde comenzó su andadura: la céntrica plaza Circular de Bilbao, ante la ausencia de violencia.
EFE/Txema FernandezEFE/Txema Fernandez

 

Gesto por la Paz se constituyó como Coordinadora en Vizcaya (País Vasco, España) en 1986 con el objetivo de trabajar por la paz dentro de la situación de violencia que vivía el País Vasco, aunque había nacido el año anterior cuando, por primera vez, realizó una concentración silenciosa como respuesta a una muerte.

Esta plataforma cívica aunó los esfuerzos de anteriores iniciativas de pacificación. Sus orígenes hay que buscarlos en pequeños grupos que reclamaban la paz para la sociedad vasca: Artesanos por la Paz, Casco Viejo de Bilbao y estudiantes de la Universidad de Deusto, Gesto por la Paz de Itaca… y uno de los más significativos: Asociación por la Paz de Euskal Herria.

Esta Asociación, fundada por Cristina Cuesta, cuyo padre, delegado de Telefónica en San Sebastián, fue asesinado en 1982 por los Comandos Autónomos Anticapitalistas, caminó como organización solitaria hasta que se unió con la Coordinadora Gesto por la Paz, en 1989, para formar la Coordinadora Gesto por la Paz de Euskal Herria, plataforma pacifista cívica, unitaria, pluralista e independiente de cualquier partido o institución.

Su símbolo más conocido es ese “gesto” de quince minutos de silencio al día siguiente de un asesinato a causa de la violencia terrorista.

Desde 1988 ha convocado manifestaciones el 30 de enero, fecha de la muerte del líder pacifista Mahatma Gandhi, exigiendo a ETA que abandonara la violencia.

La presencia pública de Gesto por la Paz cobró gran importancia en 1993 con la campaña por la liberación del ingeniero vasco Julio Iglesias Zamora, secuestrado por ETA durante 117 días, y la creación del lazo azul.

Dos años más tarde, el secuestro de José María Aldaya puso en marcha toda su  maquinaria para exigir su libertad, pero las condiciones eran más difíciles por las contramanifestaciones convocadas por grupos afines a la banda terrorista.

La organización tenía en sus inicios siete grupos. Posteriormente contó con más de 150, que movilizaban contra la violencia a miles de personas.

Su vigencia se puso en duda durante la XI Asamblea General Ordinaria celebrada en Bilbao en febrero de 2000, pero la Coordinadora consideró que la vuelta de ETA a la acción violenta tras una tregua de catorce meses y la persistencia de los ataques a la libertad y la dignidad de muchas personas justificaban su continuidad.

Ante el cese definitivo de la violencia anunciado por ETA en 2011, convocó su última manifestación el 11 de febrero de 2012 en Bilbao bajo el lema “El futuro es nuestro. Lo hemos conseguido”.

Gesto por la Paz ha recibido los premios del diario El Correo Español;  el de los Valores Humanos de la Comisión General de Justicia y Paz de España; el Sabino Arana y Por la Paz Enrique Casas.  También le otorgaron el Premio de Convivencia Profesor Manuel Broseta;  el Príncipe de Asturias de la Concordia;  el Carmen Tagle; el Paz de Westfalia, o el Tierno Galván. EFE/Doc