La Gendarmería en México: un proyecto frustrado

Los últimos cambios anunciados por el gobierno mexicano acerca del diseño de la nueva Gendarmería frustran la posibilidad de configurarla como una fuerza de seguridad intermedia, ya que sus características operativas e institucionales la convierten en las más adecuadas para combatir el crimen organizado y desmilitarizar la seguridad interior
Policía Federal de México Efe/Archivo/ Sáshenka GutiérrezPolicía Federal de México Efe/Archivo/ Sáshenka Gutiérrez

Sonia Alda Mejías

Instituto Universitario Gutiérrez Mellado
Real Instituto Elcano

El proyecto original no era el mejor de los posibles, requería cambios en su definición para asegurar la configuración de una policía democrática y no dejaba de ser una propuesta precipitada.

Sin embargo, la última versión publicada por el gobierno ha dejado reducido este cuerpo a una pequeña unidad de la Policía Federal. Pese al empeño oficial de seguir llamándole Gendarmería, su nueva configuración no responde a las características institucionales, naturaleza y capacidades potenciales propias de estas fuerzas intermedias. El nuevo proyecto puede ser una decepción más para la ciudadanía mexicana que exige protección estatal.

La promesa electoral de Peña Prieto de crear una Gendarmería se configuró como uno de los “productos” estrella de la campaña electoral. No podía ser menos si se tiene en cuenta que hoy la seguridad es una cuestión prioritaria para la sociedad mexicana.

La propuesta inicial era crear una policía con estatuto militar para resolver varios problemas relacionados no sólo para perseguir el crimen organizado, sino también para contribuir a la institucionalidad democrática. Por un lado, sería el mejor medio, en tanto fuerza intermedia, para combatir el entorno hostil y violento generado por los cárteles del narcotráfico y por el otro, permitiría retirar de las calles al ejército que, bajo la presidencia de Calderón, fue implicado en la “guerra contra las drogas”.

En un momento como el actual donde se están buscando alternativas a las políticas de mano dura y la militarización de la seguridad interior, como propone la Organización de Estados Americanos (OEA), los cuerpos de gendarmería, no sólo en México sino también en el resto de la región, como un cuerpo especializado en la lucha contra el crimen organizado pueden ser una opción de gran interés. 

– Más información en el Boletín de EFE Análisis y en efenalisis@efe.es

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