Felipe VI tendrá un sólido apoyo, aunque crece el debate sobre la monarquía

La llegada al trono de Felipe VI, tras la abdicación de su padre, el rey Juan Carlos I, ha puesto de relieve que el consenso generalizado que recibió la monarquía en los albores de la transición ya no es tan sólido ni tan mayoritario.
El príncipe Felipe saluda a varios ciudadanos antes de visitar junto a la princesa Letizia la exposición sobre el Greco en Toledo, el pasado 22 de mEl príncipe Felipe saluda a varios ciudadanos antes de visitar junto a la princesa Letizia la exposición sobre el Greco en Toledo, el pasado 22 de mayo el día de su décimo aniversario de boda. EFE/Archivo/Ignacio López

Carlos Moral

Desde luego, el Príncipe de Asturias tiene garantizado el respaldo del Gobierno que encabeza Mariano Rajoy y del líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, y también el de la mayoría de los diputados del Congreso, encabezados por los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE. 

En total, 299 diputados votaron  la semana pasada a favor de la ley de abdicación del rey (PP, PSOE, UPyD, UPN y Foro Asturias), diecinueve votaron en contra (Izquierda Plural, ERC, BNG, Compromís, Geroa Bai y Nueva Canarias, y veintitrés se abstuvieron (CiU, PNV y CC). La formación abertzale Amaiur se ausentó de la votación, tras calificar la sucesión de “farsa” y defender la república vasca.

Entre los que se abstuvieron estaba el socialista Odón Elorza, que fundamentó su decisión en que el Pacto Constitucional está “roto” por el incumplimiento “total” de los capítulos sociales.

La postura de Elorza, y la de otros dos diputados socialistas que se ausentaron de la votación, reflejan el debate, minoritario pero hace poco impensable, abierto en el PSOE tras la abdicación del Rey, asunto sobre el que también ha opinado uno de los aspirantes a la secretaría general socialista, Eduardo Madina, quien espera que su partido “tenga en el futuro el debate sobre monarquía o república”.

También es relevante que Izquierda Plural (heredera del PCE) y CiU, que en su día apoyaron el pacto constitucional que legitimó la monarquía, estiman que su decisión respondió a una coyuntura histórica muy determinada, el paso de la dictadura a la democracia, y que en el momento actual los españoles deben pronunciarse sobre su vigencia. 

En el caso de CiU, porque encabeza el proyecto soberanista y reclama para Cataluña el derecho a decidir sobre su independencia, y en el de Izquierda Plural (IU, ICV y CHA) porque demanda un referéndum sobre la monarquía, una propuesta que también defendieron ERC, BNG, Compromís y Geroa Bai. 

El cuestionamiento del pacto constitucional también se ha extendido a la calle, donde miles de personas han demandado un referéndum sobre la monarquía en manifestaciones, que no han sido masivas pero sí significativas.

Felipe VI llegará al trono con un sólido apoyo y la mayoría ciudadana y política confía en que será un buen rey pero, al contrario que cuando comenzó a reinar su padre, la unanimidad ha desaparecido y el futuro de la monarquía dependerá en buena medida de su labor. 

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