Fallece Lauren Bacall

La actriz estadounidense Lauren Bacall ha fallecido a los 89 años en su casa de Nueva York, dejando atrás una carrera legendaria y una condición, la de viuda de Humphrey Bogart, que le persiguió durante 67 años. Bacall era la superviviente de una generación a la que llegó muy joven para rodar "To Have and Have Not" en 1944 y que la perspectiva de la historia ha acordado en llamar Hollywood dorado.
EFE/Antonio AlonsoEFE/Antonio Alonso

 

Lauren Bacall, cuyo verdadero nombre es Betty Joan Perske Weinstein, nació en Brooklyn, Nueva York,  el 16 de septiembre de 1924, en el seno de una familia judía de ascendencia polaco-rumana. Sus padres se divorciaron cuando la niña tenía ocho años y  quedó bajo custodia de su madre.

A los catorce años comenzó a trabajar como acomodadora en un teatro neoyorquino para pagarse clases de arte dramático. Siempre había querido ser actriz y hacía papeles de figurante cuando se le ofrecía la oportunidad.

También trabajó como mecanógrafa y modelo publicitaria, actividad desde la que dio el salto a la gran pantalla tras descubrirla Howard Hawks en la portada de una revista. Otras fuentes señalan que fue la mujer del director quien la recomendó  tras verla actuar en pequeño papel en una comedia en Broadway.

En 1943, Lauren Bacall ganó el concurso de belleza  Miss Greenwich Village y ese mismo año realizó pequeños papeles en las obras “Las modelos”, de Charles Vidor, y en “Claudia, esposa moderna”, de Edmund Goulding.

Su primer contrato con la Warner fue de protagonista con Humphrey Bogart en “Tener y no tener”, película dirigida por Howard Hawks y basada en una novela de Ernest Hemingway. A partir de entonces Bogart y Bacall serían inseparables en la vida real, convirtiéndose en la cuarta y última señora Bogart, con quien se casó en  mayo de 1945 y tuvo dos hijos. Con Bogart compartió otras tres películas: “El sueño eterno”, “La senda tenebrosa” y “Cayo Largo”.

A principios de los cincuenta, tras un paréntesis para cuidar de sus hijos, trabajó para la Fox en comedias y algún que otro drama. De esos tiempos son “Cómo casarse con un millonario” y “Sombra enamorada”, pero también “Escrito sobre el viento” y “La tela de araña”.

Tras la muerte de Bogart, el 14 de enero de 1957, su carrera comenzó a declinar y en 1959 abandonó Hollywood y regresó a Broadway para reencontrarse con el teatro, su gran pasión,  aunque sin éxito.

En 1966, tras el rodaje de “Harper, investigador privado”, junto a Paul Newman, su nombre saltó a las carteleras neoyorquinas de nuevo con “Flor de cactus”, una comedia de Abe Burrows que se mantuvo tres años en Broadway.

En 1961 contrajo de nuevo  matrimonio con el actor Jason Robards, con quien tuvo a su hijo Sam y del que se divorció en 1968.

Tras unos años de inactividad estrenó “Aplauso”, una versión musical de “Eva al desnudo”. Con esta obra, que  estuvo 16 meses en la cartelera de Broadway, otros seis meses de gira por Estados Unidos y más de un año de éxito en Londres,  consiguió  un Premio Tony a la mejor actriz en una comedia musical durante la temporada 1970. Volvería a conseguir otro Tony en 1981 por “La mujer del año”.

En 1978 publicó una primera autobiográfico titulada “Por mí misma” y en 1994 una segunda parte que tituló “Now”.

Culta, políticamente considerada de izquierdas a la estadounidense (ala más liberal del Partido Demócrata), su gran sentido del compañerismo le llevó en los años cincuenta a encabezar, junto a Bogart y el actor cómico Danny Kaye, una gran marcha de protesta en Washington contra la “caza de brujas” de la era MacCarthy.

En septiembre de 1992 Lauren Bacall viajó a San Sebastián para recoger el Premio Donostia, que le concedió el Festival Internacional de Cine de dicha ciudad vasca en reconocimiento a toda una carrera artística.  A lo largo de su trayectoria artística también ha recibido, entre otros, el homenaje del Festival de Cine Norteamericano de Deauville (Francia), el Premio Cecil B. De Mille 1992, el “Delfín de Oro” del Festival Internacional de Cine de Troia (Portugal) y el Oscar honorífico en 2009.

Pese a a los rumores constantes que la asocian con algún hombre, entre los que han figurado Frank Sinatra, el político Adlai Stevenson o el torero Luis Miguel Dominguín, Bacall afirmaba que sólo había habido un hombre en su vida y ese hombre fue Humphrey Bogart: “El hombre que más he amado. Él me enseñó a ser mujer en todo el sentido de la palabra y por eso jamás podré olvidarle” y según afirmó “Fue el único hombre que nunca me decepcionó”. Cuando le preguntaban quien le dio el mejor beso en el cine, su respuesta no deja lugar a dudas: “El mejor beso en el cine me lo dio él, y con ese beso cambió el curso de mi vida”.

 

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Publicado en: Obituarios