Europa exige a España el cumplimiento del déficit

La Unión Europea (UE) no contempla flexibilizar los objetivos de reducción de déficit público establecidos para España, tal como abogan el Gobierno y los principales partidos políticos, inmersos en negociaciones para formar un nuevo Ejecutivo.
Vista de la escultura del euro durante su proceso de renovación frente a la antigua sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort, Alemania. EFEVista de la escultura del euro durante su proceso de renovación frente a la antigua sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort, Alemania. EFE/Archivo/BORIS ROESSLER

Isaac Arocas 

El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, anunció en febrero de este año que el déficit público cerró 2015 en el 4,5 % del PIB, tres décimas por encima del objetivo acordado con la UE, cifra que deberá ser revisada por Eurostat.

Durante la legislatura del Partido Popular (PP) el déficit ha bajado desde el 8,9 % del Producto Interior Bruto (PIB) hasta el 4,5 %, aunque nunca se han cumplido las metas convenidos con las autoridades europeas.

El Gobierno español ha mostrado su conformidad con la senda de estabilidad presupuestaria, pero ha solicitado una flexibilización en el cumplimiento del déficit por la singular fase de crecimiento de su economía, con poco aumento de empleo.

Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, el Eurogrupo, urgieron a España a presentar un nuevo presupuesto que incluya “medidas adicionales” que le permitan cumplir con su compromiso de reducir su déficit por debajo del 3 % del PIB. 

El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, ya había atacado los presupuestos para 2016 por no cumplir con los principios de austeridad comprometidos al incluir una rebaja de impuestos destinada a impulsar la actividad económica.

Y la Comisión Europea (CE) recuerda que los países que se encuentran en procedimiento correctivo no se pueden beneficiar de las medidas de flexibilidad.

Tanto el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, como el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, exigen que se cumpla el Pacto de Estabilidad en los tiempos previstos.

Sin embargo, las promesas de flexibilidad del presidente del ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, con las partidas excepcionales destinadas a la crisis de refugiados y al terrorismo, habían alentado las posibilidades españolas de negociar un nuevo programa.

Bruselas prevé que España incumplirá de nuevo sus compromisos para 2016 pese a mejorar el crecimiento, al estimar en un 3,6 % el déficit, ocho décimas más respecto al 2,8 % exigido.

Los principales partidos nacionales, en conversaciones en el Congreso para formar Gobierno, abogan también por negociar con Europa.

Uno de los aspectos abordados por PSOE y Ciudadanos en su acuerdo consiste en solicitar a Bruselas la flexibilización del cumplimiento del déficit por debajo del 3 % en 2017 y no en 2016, para conceder un respiro a la situación económica española.

En este sentido, el responsable económico de Ciudadanos, Luis Garicano, propuso a la UE más reformas a cambio de una desviación de varias décimas en un “momento de emergencia social” como el actual.

Podemos, el tercer partido más votado en las pasadas elecciones, pretende también un acuerdo para retrasar y moderar el objetivo de déficit, con el objetivo de situarlo por debajo del 3,2 % en 2018 y en el 2,2 % en 2019.

Este ajuste adicional permitiría, según cálculos de la propia formación, que las arcas públicas dispusiesen de 26.300 millones de euros.

En abril de este año, España enviará el Plan de Estabilidad al ejecutivo comunitario, que previsiblemente le pedirá recortar el gasto en 8.600 millones de euros adicionales. EFE