ETA: adiós con apenas seis liberados y 300 presos

Apenas seis liberados, algunas decenas de armas aún sin entregar y, sobre todo, sus casi 300 presos es el equipaje con el que una agónica ETA pretende decir adiós esta semana, probablemente pergeñado desde la cárcel por algunos de los que fueron sus dirigentes, como Mikel Albisu "Mikel Antza" o David Plá.

Policías franceses observan las armas encontradas en uno de los zulos cuya localización fue facilitada por ETA en Saint Pee sur Nivelle, el 8 de ab Policías franceses observan las armas encontradas en uno de los zulos cuya localización fue facilitada por ETA en Saint Pee sur Nivelle, el 8 de abril de 2017. EFE/Archivo/Guillaume Horcajuelo

Sagrario Ortega

Es lo que opinan algunos de los expertos en la lucha antiterrorista consultados por EFE, que coinciden en afirmar que si lo que finalmente se anuncia el jueves o el viernes es la disolución de la banda, no será más que la constatación de la victoria del Estado de derecho sobre décadas de terrorismo.

Pocos nombres conocidos en el breve listado de activistas y entre los algo más “desconectados”, algún histórico dirigente como Juan Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, al parecer enfermo y que, según la opinión de algunos, podría ser uno de los encargados de realizar el supuesto anuncio de disolución a través de un vídeo.

Desde el cese de la violencia, declarado en octubre de 2011, la organización terrorista ha ido dando pasos consecuencia de un debate interno cuyos resultados ha ido plasmando en diferentes comunicados, entre ellos el del pasado día 20, donde asumió su “responsabilidad directa” en el “sufrimiento desmedido” que ha padecido la sociedad vasca y pidió perdón, aunque según las víctimas, no a todos.

En lo que queda de ETA hay que añadir los entre 80 y 90 huidos especialmente a Latinoamérica, muchos de ellos a Cuba y Venezuela como “refugios” más importantes.

Incapaz de recomponerse, ETA ha ido haciendo entrega de parte de su arsenal, en un goteo que no ha acabado, ya que para cuadrar las cuentas falta al menos el 15 por ciento de lo robado en 2006 en Vauvert, en el sureste de Francia, cuando se sustrajeron 196 revólveres y 145 pistolas automáticas además de 60.000 cartuchos.