La estrategia del Gobierno para superar el bloqueo político

La política española sufre los efectos del bloqueo en Cataluña, mientras el Gobierno intenta recuperar la iniciativa en un escenario sacudido por las protestas de los pensionistas, las reivindicaciones feministas, la falta de acuerdo presupuestario y el crecimiento en las encuestas de su socio de investidura, Ciudadanos.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su escaño del Congreso de los Diputados. EFE/Juan Carlos HidalgoEl presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su escaño del Congreso de los Diputados. EFE/Juan Carlos Hidalgo

 

Carlos Moral

La estrategia gubernamental pivota sobre lo que el Ejecutivo considera su principal activo, la recuperación económica, y se orienta a conseguir un pacto presupuestario.

La semana pasada el Ministerio de Hacienda acordó con los sindicatos subir el salario de los empleados públicos un 8,79 % en tres años; el miércoles Rajoy anunció un aumento de las pensiones mínimas vinculado a que se aprueben las cuentas de 2018; y el Gobierno estudia, entre otras medidas, una rebaja impositiva.

Además, pretende reactivar otros asuntos que señaló como prioritarios, como la reforma del sistema de financiación autonómica o el pacto educativo, y en los que más de un año después apenas se han registrado avances debido a la falta de acuerdo entre las fuerzas políticas.

Y es esa dificultad para articular mayorías, agravada por la situación en Cataluña, donde ochenta días después de las elecciones regionales no se atisba un nuevo gobierno autonómico, la que pone en duda que el Gobierno pueda cumplir sus propósitos y acabar con la parálisis que sufre la política española.

 

Presupuestos

El próximo 23 de marzo el Consejo de Ministros aprobará los Pesupuestos para 2018, con el objetivo de que el Congreso los autorice en junio. Demorada su presentación en otoño pasado por la cercanía de las elecciones catalanas, la falta de apoyos aconsejó al Ejecutivo prolongar la espera, pero las circunstancias apenas han cambiado.

El Gabinete de Rajoy necesitaría reeditar el pacto de 2017 con Ciudadanos, los nacionalistas vascos del PNV y dos formaciones regionalistas canarias, pero el partido que encabeza Albert Rivera, convertido ahora en el principal rival electoral del PP, ha endurecido sus condiciones; y el apoyo del PNV, mientras la administración catalana siga intervenida por el Gobierno central, parece descartado.

Hace unas semanas, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quitó importancia a la necesidad de unos nuevos presupuestos y el Gobierno abrió la posibilidad de prorrogar los de 2017, incluso, hasta 2019, y servirse de los reales decretos para implementar sus políticas más relevantes. Pero lo cierto es que gobernar sin cuentas públicas supone una limitación sustancial a la hora de distribuir partidas y articular políticas.

Al presentar los Presupuestos para 2018, el Gobierno obliga a posicionarse a los demás partidos y, en caso de no alcanzar un acuerdo, les atribuirá una actitud irresponsable por no facilitar la gobernabilidad. Ciudadanos mantiene exigiencias que el PP no acepta por ahora -dimisión de su senadora PP Pilar Barreiro, imputada en un caso de corrupción- pero las diferencias no son insalvables.

Tampoco lo son con el PNV, pero en este caso el acuerdo pasa porque se forme gobierno en Cataluña.

 

Financiación autonómica

Más complicados aún se presentan otros acuerdos, como el de la financiación autonómica o el pacto educativo, donde no solo hay que conciliar los intereses de los partidos, sino también de los territorios.

El PP pretende pactar la financiación regional antes de verano, para evitar que la precampaña para las elecciones municipales y regionales de 2019 interfieran en la negociación. Para ello está elaborando una propuesta que requerirá, en primer lugar, el consenso del PSOE y que después se concretaría en negociaciones entre Gobierno y comunidades autonómas.

Si el acuerdo para elaborar la propuesta ya está tropezando con dificultades dentro del PP -las demandas de Castilla León y Galicia sobre despoblación no han gustado a otros líderes regionales populares- el pacto con los socialistas se adivina aún más complicado, y si no se aprueban nuevas cuentas del Estado para 2018 difícilmente puede abordarse la reforma.

Por todo ello, dirigentes autonómicos del PP apuntan ya que no se logrará un nuevo modelo de financiación en esta legislatura porque no se dan las condiciones para el pacto.

 

Pensiones

El Gobierno ha reaccionado con celeridad a las protestas en la calle de los pensionistas, y Mariano Rajoy ha convocado un pleno monográfico sobre el asunto, en el que ha explicado las propuestas del Ejecutivo para garantizar la sostenibilidad del sistema y para revalorizarlas.

El asunto de las pensiones es especialmente sensible por sus previsibles consecuencias electorales. La oposición ha aprobado en el Congreso una proposición para que las prestaciones se revaloricen de acuerdo con el IPC (precios) y el Gobierno, que rechaza esta posibilidad por su elevado coste, contempla la subida de las pensiones mínimas y de viudedad en los Presupuestos de 2018.

Al vincular la subida de las pensiones a que haya presupuestos, el presidente del Gobierno intenta trasladar a la oposición la eventual responsabilidad de que no haya un aumento de las prestaciones. EFE 

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