Estados Unidos, el lobby de las armas hace suyo el conmigo o contra mí

La Asociación Nacional del Rifle (NRA), el mayor grupo de presión armamentístico en el país, celebró el pasado fin de semana su convención anual con mensajes contra sus críticos y convertido en una tribuna para políticos conservadores con ambiciones presidenciales.
Estados Unidos, 03.05.2013.- Un joven comprueba una escopeta Bushmaster durante la convención de la Asociación Nacional del Rifle celebrada en el reEstados Unidos, 03.05.2013.- Un joven comprueba una escopeta Bushmaster durante la convención de la Asociación Nacional del Rifle celebrada en el recinto ferial de George R. Brown en Houston, Texas.EFE/Archivo/Aaron M.

Jairo Mejía

Unos 70.000 curiosos, amantes de las armas, defensores de la desregulación extrema, políticos y líderes de opinión ultraconservadores confluyeron el 26 y 27 de abril de semana en Indianápolis bajo el lema “mantente y lucha” para presentar el derecho a poseer un arma como la base de todo patriota estadounidense.
El líder de la NRA, Wayne LaPierre, dio apertura a la convención el viernes, día 26, con un ataque frontal contra los que piden algo más de control en el acceso a las armas, como el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, que va a dedicar 50 millones de dólares para promover exámenes psicológicos y de antecedentes a compradores de un arma.
La NRA aprovechó la estrategia de Bloomberg para lanzar una campaña de recaudación de fondos que “aplastará” a aquellos grupos que promueven mayores controles y se oponen a las propuestas de la organización, entre ellas que se permita portar armas en las escuelas, hospitales o aeropuertos.
En 2012, la influyente NRA tuvo unos recursos de más de 256 millones de dólares, muy por encima de organizaciones opositoras como Violence Policy Center (822.000 dólares) o The Brady Center (3,8 millones).
En opinión de Lapierre, “los valores en los que creemos están cambiando”.
La proximidad de las legislativas de noviembre y de que se ponga en marcha la maquinaria de recaudación presidencial para los comicios de 2016 hizo que este año el convención fuese un imán de políticos republicanos.
La habitual del ultraconservador Tea Party y excandidata a vicepresidenta Sarah Palin abundó en ese mensaje de desconfianza al gobierno.
“Si controlas las armas, controlas a la gente”, aseguró la exgobernadora de Alaska.
El gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, o el ex aspirante presidencial republicano Rick Santorum también se dejaron querer por los miembros de la NRA, mientras que otra figura conservadora en auge, el senador Ted Cruz, intervino en vídeo para animar a seguir portando armas en desafío a los intentos de regulación federal.
Pese a los temores, los comerciantes de armas presentes en la convención están beneficiándose de un gran aumento de la demanda en los últimos años.
Solo hasta marzo de este año las autoridades federales han aprobado las peticiones de registrar más de medio millón de metralletas y 2,2 millones de “dispositivos destructivos”, que incluyen granadas y otros explosivos.
La producción de armas también se ha disparado, con más de 8,5 millones en 2012 (último dato disponible), por encima de los 6,5 millones de 2011, según datos de la agencia federal de control de explosivos y armas (ATF).
Mientras tanto en Indiana, estado anfitrión de la convención y unos de los más permisivos con las armas, mueren a diario una media de dos personas por disparos y alguien es asesinado cada 36 horas, según el Centro de Control de Enfermedades (CDC). EFE-doc

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