España-Venezuela, las difíciles relaciones entre dos países hermanos

El Gobierno español ha declarado "persona non grata" al embajador de Venezuela en Madrid, en una respuesta "proporcional" y "de reciprocidad" a la decisión de Venezuela de dar un plazo de tres días al embajador español en Caracas para que abandone ese país después de haber sido declarado "persona non grata" por lo que consideran injerencias en asuntos internos.
El embajador de Venezuela en España, Mario Isea, declarado persona 'non grata' por el gobierno español. EFE/ArchivoEl embajador de Venezuela en España, Mario Isea, declarado persona "non grata" por el gobierno español. EFE/Archivo

Las relaciones entre España y Venezuela, nuevamente enturbiadas por estas medidas, se han caracterizado por la tensión tras la llegada de Hugo Chávez al poder, especialmente durante los gobiernos del PP, aunque tuvieron su episodio más mediático en el “¿Por qué no te callas?” que le espetó el Rey Juan Carlos a Chávez en 2007 en presencia del socialista Rodríguez Zapatero.
En los noventa las relaciones eran amistosas y la cordialidad se mantuvo con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, aunque las cosas se torcieron a partir de abril de 2002 cuando Venezuela criticó la postura del Gobierno español, encabezado por el conservador José María Aznar, respecto al golpe de Estado en el país caribeño, mientras que en paralelo crecía la tensión por las dificultades que encontraba España en sus reclamaciones de extradición de etarras.
Las relaciones mejoraron con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y en noviembre de 2004 Chávez visitó España. Tres años después se produjo el famoso incidente de Chávez con el Rey en el marco de la Cumbre Iberoamericana de 2007 en Chile, cuando el presidente español pidió a Chávez que cesara sus ataques al expresidente del Gobierno español, José María Aznar
Chávez insistió entonces en que el Rey debía disculparse, aseguró que se iban a revisar las relaciones con España. El episodio se zanjó un año después con la visita de Chávez a España donde se entrevistó con el Rey y con Zapatero.
El sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, mostró su rechazo a las entrevistas del presidente español Mariano Rajoy con las esposas de varios líderes de la oposición venezolana encarcelados en 2014 y 2015.
Desde entonces se han sucedido entre ambos países varias protestas diplomáticas, llamadas a consultas e incluso retiradas temporales de embajadores.
En abril de 2015, después de que el Congreso aprobase una resolución pidiendo la liberación de los políticos venezolanos encarcelados, Maduro acusó a Rajoy de maniobrar contra Venezuela; al día siguiente España convocaba al embajador de Venezuela en Madrid, y Venezuela al embajador español en Caracas.
Tan solo una semana después, el 22 de abril España llamó a consultas a su embajador en Caracas en protesta por las palabras de Maduro, quien acusó al Gobierno español de “apoyar al terrorismo” en Venezuela.
Las desavenencias a nivel diplomático se reprodujeron en febrero de 2017 al cumplirse tres años del encarcelamiento del líder opositor Leopoldo López. Con este motivo, el presidente español pidió “justicia, derechos humanos y libertad para los presos políticos venezolanos”, a lo que Maduro respondió calificando a Rajoy de “bandido” y “protector de delincuentes y asesinos”. España volvió a convocar al embajador de Venezuela. EFE

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