España: el fiasco europeo del PSOE lleva al partido a una catarsis

La dimisión de Alfredo Pérez Rubalcaba tras la debacle socialista en las elecciones europeas ha producido una catarsis de tal envergadura que incluso la dirección del partido se plantea abrir el congreso extraordinario de julio a los 200.000 militantes para elegir al secretario general.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. EFE/Archivo/J. J. GuillénEl secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. EFE/Archivo/J. J. Guillén

Miguel Garrido

Así lo han pedido dirigentes como Eduardo Madina o Carme Chacón, y también parece la postura que adopte la mayor federación del PSOE, la andaluza. Será una decisión del comité federal.

Rubalcaba ha puesto punto final a una carrera política de más de 30 años donde ha asumido diferentes responsabilidades de partido y de gobierno. Pero su renuncia no elimina los graves problemas que acucian al PSOE, un partido que tras casi ocho años de gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero, pierde en cada elección cientos de miles de electores. Y su sangría se acentúa por la irrupción de nuevos partidos de izquierda.

En su despedida, aunque su salida no se producirá hasta el congreso extraordinario del 19 y 20 de julio, Rubalcaba quiso dar las gracias a tres compañeros: los líderes de Andalucía, Extremadura y Asturias. Susana Díaz, Guillermo Fernández Vara y Javier Fernándezhan logrado sostener a duras penas la enorme caída de los socialistas.

Sólo en estas tres comunidades el PSOE ha sido la primera fuerza política, y en dos de las tres, Andalucía y Asturias, las únicas donde gobierna, lo hace con el apoyo de Izquierda Unida. Es decir, los votantes han decidido premiar a los socialistas que apuestan por las políticas de izquierda. Incluso en Extremadura, donde el PP gobierna en minoría, el PSOE ha sido la primera fuerza en número de votos.

A partir de ahora se pone en marcha toda la maquinaria para el congreso extraordinario de julio. Y ahí es donde ha surgido la primera polémica. Mientras unos apuestan por celebrar las primarias antes del congreso, otros mantienen la hoja de ruta de Rubalcaba.

Entre los primeros se encuentran Carme Chacón, que ya disputó el liderazgo a Rubalcaba en el congreso de Sevilla de 2012, donde perdió por poco margen, y Eduardo Madina, otro de los aspirantes a liderar el PSOE.

Estos últimos consideran que abrir el congreso a todos los militantes conectará más con la sociedad y el partido se alejará de posturas conservadoras. Al tiempo que el aparato ya no podrá controlar la elección a través de los delegados.

Lo que sí parece que se va a producir es la elección directa del próximo secretario general. Es decir, que no serían los delegados los que votarían al próximo líder de los socialistas sino los más de 200.000 militantes del partido por sufragio directo.

Incluso Madina ha señalado que él descartaría presentarse si se rechaza esta vía. También Patxi López se adhirió a esta idea y ha renunciado a la secretaría general de Euskadi y ha convocado un congreso para septiembre.

Pero la federación más fuerte en estos momentos, la andaluza, tendrá mucho que decir en el cónclave de julio. Será determinante no sólo por esos buenos datos en las elecciones europeas, sino porque cuenta con el mejor referente que poseen los socialistas en estos momentos: Susana Díaz.

El entorno de Susana Díaz considera que la presidenta andaluza es la única capaz de dar una salida al partido. Incluso algunos creen que es hora de dar el salto a la política nacional. No obstante, no parece que este sea su momento, sobre todo por su compromiso con Andalucía, su obligación de ganar unas elecciones autonómicas y liderar un partido tan débil podría alejarla en un futuro de mayores empresas. Pero sí será, con toda probabilidad, una de las personas que tutelen al próximo líder del partido. 

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