España: Bruselas pide subir el IVA mientras el Gobierno insiste en reducir el IRPF

La pasada semana la Comisión Europea dio a conocer sus recomendaciones para España, que coinciden con el FMI en oponerse a la bajada de impuestos y defender la subida del IVA.
Detalle de varias monedas de euro. EFE/Archivo/Oliver BergDetalle de varias monedas de euro. EFE/Archivo/Oliver Berg

María López 

Las sugerencias de Bruselas ahondan más en la austeridad para lograr la llamada consolidación fiscal. En su opinión, la bajada de impuestos compromete el cumplimiento del objetivo de déficit para 2015, fijado en el 4,2%. De hecho, para que España cumpla lo acordado deberá ahorrar 19.000 millones más.

Descartan por tanto que el Ejecutivo de Mariano Rajoy pueda bajar el IRPF y el impuesto de sociedades, medidas que el Gobierno español insiste que serán adoptadas en breve. Para aumentar los ingresos proponen subir el IVA, gravar los servicios y productos perjudiciales para el medioambiente e incrementar los impuestos sobre los bienes inmuebles.

Bruselas propone además nuevas medidas que frenen el desempleo y busca también reducir el coste que el paro supone para las arcas del Estado. Para ello, apuesta por una reducción de las cotizaciones sociales, largamente demandada por la CEOE, por la moderación salarial y por endurecer los requisitos para acceder a la prestación por desempleo.

La Comisión Europea demanda asimismo una nueva reforma laboral que simplifique los contratos y termine con un mercado de trabajo dual entre indefinidos y temporales, generando ahorro en materia de indemnización por despido. La Comisión tiene prisa por ver terminada la anunciada reforma fiscal. Defienden que desaparezcan exenciones tanto en el impuesto de sociedades como en el IRPF, los tipos que el Gobierno quiere reducir.

Actualmente son consumidores y trabajadores los que reciben mayor presión fiscal, que ha crecido con la crisis al encadenarse subidas de IVA e IRPF.

Sin embargo, las recomendaciones de la Comisión Europea generan dudas y contradicciones en una economía como la española, basada fuertemente en el consumo y el sector servicios. En el caso de la subida del IVA, además del evidente coste electoral, diversos expertos señalan que el incremento de este impuesto no proporcional estrangularía la demanda interna, ya mermada por el desempleo y la devaluación salarial. 

El consumo interno está estrechamente ligado al número de contrataciones. A este respecto, tampoco está claro que una inyección de capital en las empresas vaya a generar nuevos empleos en un contexto de depresión económica. Entre tanto, el Gobierno apuesta por reducir impuestos para llevar la recuperación al bolsillo de la ciudadanía, sin embargo, no aclara cómo compensará la pérdida de recaudación para cumplir el objetivo de déficit.

– Accede al contenido completo y obtén más información escribiéndonos a efeanalisis@efe.es