El emperador Akihito prevé su relevo

El emperador japonés Akihito planteó su deseo de abdicar debido a su edad avanzada y a su frágil salud, lo que hace necesaria una reforma de la ley nipona que no contempla la sucesión en vida.
El emperador Akihito de Japón plantea su deseo de abdicar. EFE/Kimimasa MayamaEl emperador Akihito de Japón plantea su deseo de abdicar. EFE/Kimimasa Mayama

Akihito, de 82 años, afirmó en una comparecencia en tv que padece “muchas limitaciones” y que ha sentido “un declive en su estado físico” tras ser intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones, por lo que le será difícil “seguir asumiendo responsabilidades importantes”, en un discurso que había generado una enorme expectación en el país asiático.
Durante su intervención, de diez minutos de duración, el monarca evitó referirse de forma directa a su abdicación o a cuándo ésta tendría lugar, puesto que esa mención podría haber sido considerada como una vulneración de las limitadas funciones que le asigna la Carta Magna nipona.
Pero de las ambiguas palabras de Akihito -algo que también se debe a solemnidad de su cargo y a la cultura japonesa- se desprende claramente su intención de abandonar el cargo en el futuro, tal y como adelantaron los medios nipones hace casi dos meses.
“En los últimos años he reflexionado sobre mi papel como Emperador y a contemplar mis funciones y deberes de cara al futuro (…) Me preocupa que pueda hacerse difícil para mí desempeñar mis responsabilidades como símbolo del Estado, tal y como he venido haciendo hasta ahora con todas mis energías”, dijo Akihito.
El emperador leyó este mensaje mientras sujetaba un papel ante las cámaras.
Se trata de su segundo discurso televisado y dirigido al pueblo nipón desde que accedió al Trono de Crisantemo en 1989, tras el que realizó a raíz del terremoto y el tsunami que devastaron el noreste del país en marzo de 2011, y del primero en que el emperador expresa sus reflexiones personales relacionadas con su cargo.
Para que el emperador pueda renunciar a su cargo y éste recaiga automáticamente en el Príncipe Heredero Naruhito, de 56 años, será necesario modificar la normativa que rige a la Casa Imperial nipona desde 1947 y que no contempla la sucesión en vida.
De producirse la abdicación, sería la primera en la línea sucesoria imperial nipona desde la del emperador Kokaku en 1817.
Sin embargo, se trata de una práctica frecuente en la historia de la dinastía reinante más antigua del mundo, ya que prácticamente la mitad de los 125 ocupantes que hasta la fecha ha tenido Trono de Crisantemo abdicaron en vida.EFE

Etiquetado con:
Publicado en: Protagonistas