El último cisma del PSC coincide con la presentación de la Sociedad Civil Catalana

La dimisión de diez miembros de la ejecutiva socialista de Girona por discrepancias con la línea política que mantiene la dirección del partido en esta provincia coincide con la presentación de la Sociedad Civil Catalana, una asociación que defiende la unidad del Estado y rechaza la secesión.
El secretario general del PSC, Pere Navarro, tras una reunión de la ejecutiva. EFE/Archivo/Marta PérezEl secretario general del PSC, Pere Navarro, tras una reunión de la ejecutiva. EFE/Archivo/Marta Pérez

Miguel Garrido 

La renuncia más significativa es la de Joaquim Nadal, exalcalde de la ciudad y exconsejero de la Generalitat,  un hombre que en algunos momentos parecía llamado a liderar el PSC y que fue portavoz del grupo en el Parlamento autónomo. Nadal insta a este sector a desarrollar una alternativa al líder del partido, Pere Navarro.

Los discrepantes apoyan el derecho a decidir y se identifican con el sentir catalanista del PSC, que discrepa abiertamente de la postura contraria que mantiene la dirección. Éstas no son las primeras renuncias en la federación de Girona, ni van a ser probablemente las últimas.

Las divergencias en el PSC son cada día más profundas entre los partidarios del federalismo, postura que defiende la dirección, y los que apuestan claramente por el independentismo y apoyan la consulta del presidente, Artur Mas.

El sector oficial aboga por un modelo de Estado plurinacional que reconozca el derecho a decidir de las naciones que lo componen. Por el contrario, los críticos son más favorables a las reclamaciones de Mas y Esquerra Republicana, quienes desearían que Cataluña fuera un estado dentro de la UE.

Mientras el PSC se agrieta y los precursores de la consulta siguen desafiando al Gobierno y mantienen la fecha del 9 de noviembre para la consulta, Cataluña ha alumbrado una nueva corriente civil con un claro objetivo: la defensa de la unidad de España y su rechazo a la secesión.

Denominada Sociedad Civil Catalana -en contraposición a la Asamblea Nacional Catalana, que propugna la independencia-, la asociación se vistió de largo el emblemático día de San Jordi (23 de abril) y está integrada por personas que provienen de distintos colectivos profesionales contrarios a la independencia, además de militantes de partidos de todo el espectro político, entre ellos el PSC y el PP, e incluso nacionalistas.

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