El expresidente balear Jaume Matas, por segunda vez en el banquillo

El expresidente del Govern balear Jaume Matas se sienta hoy por segunda vez en el banquillo acusado de corrupción para responder ante el jurado popular por la contratación de su esposa en un hotel, del que cobró 42.111 euros en 2007 pese a no prestar ningún servicio, según la Fiscalía.
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La Sala Segunda del Supremo publicó el pasado 23 de julio la sentencia sobre el caso en la que se absolvió al expresidente de los delitos de fraude a la Administración junto a falsedad en documento oficial y mercantil y también de prevaricación en concurso con malversación.

El Supremo mantuvo únicamente la condena por tráfico de influencias, delito por el que le impone una pena de 9 meses y un día de prisión y una multa de 6.000 euros.

El expresidente balear Jaume Matas (PP) es el cuarto presidente autonómico desde la Constitución de 1978 que ha sido condenado penalmente.  Matas fue responsable del Govern balear entre los años 1996-1999 y 2003-2007 y ministro de Medio Ambiente de 2000 a 2003.

Jaume Matas Palou, expresidente de la Comunidad Autónoma de Baleares (1996-1999 y 2003-2007), ha sido ministro de Medio Ambiente (2000-2003) y presidente del Partido Popular de Baleares.

Está relacionado en 19 de las 27 piezas en las que el juez instructor del caso, José Castro, dividió la causa del Palma Arena, entre ellas en la que se investiga al Instituto Nóos, en la que está también implicado Iñaki Urdangarín.

 Nacido el 5 de octubre de 1956 en Palma de Mallorca, es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, cursó las especialidades de Economía Coyuntural y Hacienda Pública.
Su gestión al frente del ejecutivo balear se vio ensombrecida por varios casos de corrupción. Vinculado al “caso Formentera”, sobre presuntas irregularidades en el empadronamiento en las elecciones de 1999, en 2002 el Tribunal Supremo no apreció indicios de su implicación.
También se vio rodeado de polémica por el “caso Bitel” (supuesto espionaje del correo electrónico de un dirigente socialista por parte de su primer gobierno) y por el “caso Andratx” (supuesta trama de corrupción urbanística), aunque no fue imputado en estos casos.
Durante su última legislatura como presidente (2003-2007) tuvo lugar la construcción del velódromo Palma Arena, en cuya construcción hubo presunta malversación de caudales públicos, falsedad y cohecho, según la Fiscalía Anticorrupción.
Por su relación con este caso, eludió en 2010 la prisión provisional que con el pago de una fianza y posteriormente el 20 de marzo de 2012 fue sentenciado a 6 años de prisión por corrupción en el primer juicio del caso Palma Arena: la pieza correspondiente al pago con dinero público al periodista que le escribía los discursos, Antonio Alemany, sentenciado también a una pena de 3 años y 9 meses de cárcel. Mas tarde, el 23 de julio de 2013, el Tribunal Supremo rebajó la pena a 9 meses y un día de prisión.

El 23 de noviembre de 2012, un juzgado de Palma le imputo por un presunto desvío de fondos públicos desde el Instituto Balear de Turismo (Ibatur).

 

 

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