El proyecto de reforma de la Justicia genera una gran controversia

El Gobierno ha aprobado un anteproyecto de ley para reformar el sistema judicial español que supone un cambio sustancial respecto al que está actualmente vigente, aprobado en 1985, que ha despertado una gran controversia, particularmente en las novedades referidas a la instrucción de las causas en la Audiencia Nacional, a los aforados y a la organización judicial, que experimentará un cambio significativo.
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. EFE/Archivo/Emilio NaranjoEl ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. EFE/Archivo/Emilio Naranjo

Carlos Moral

El proyecto amplía de uno a tres los jueces encargados de realizar la instrucción de los sumarios en la Audiencia Nacional y también de las causas más relevantes enjuiciadas por otros tribunales, una decisión con la que el Gobierno, según ha explicado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, pretende agilizar las investigaciones, pero que muchos interpretan como un intento de acabar con los llamados “jueces estrella”.

Los efectos beneficiosos de la medida son inciertos, como han puesto de relieve varias asociaciones de magistrados, porque la presencia de tres jueces podría derivar en diversidad de criterios y descoordinación, lo que supondría ralentizar aún más los procesos y restar independencia a la investigación.

Otro de las asuntos incluidos en la reforma judicial que más polémica ha suscitado es la inclusión de la Reina y los Príncipes de Asturias entre las personalidades aforadas, que el Gobierno justifica porque “el aforamiento no es un privilegio, sino un instrumento para aumentar la seguridad jurídica”. Como ejemplo señala que no es lógico que un ministro sea aforado y que no lo sea el heredero de la Corona.

Lo cierto es que la figura del aforado afecta a unas 10.000 personas en España, no existe en la mayoría de las democracias consolidadas salvo para casos excepcionales y son muchos los que opinan que su número debería reducirse, sobre todo cuando numerosos políticos aforados están imputados en casos de corrupción.

Otro de los cambios más relevantes introducidos por el proyecto de reforma es el de establecer el carácter vinculante para el resto de los tribunales de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que tendrá como segura consecuencia una disminución del número de litigios.

La organización judicial sufrirá un vuelco, puesto que desaparecen las Audiencias Provinciales y se crean los tribunales de instancia de carácter provincial, que abarcarán todos los órdenes y repartirán las causas con el objetivo de hacer más rápida la Justicia, y también se extinguirán los jueces de paz.

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