El PP intenta retomar la iniciativa y dar respuesta unitaria a la corrupción

Tras diversas semanas en el que el PP había perdido la iniciativa política, en parte por los casos de corrupción aflorados en el partido en Valencia y Madrid, y por la negativa del presidente del Gobierno en funciones,Mariano Rajoy, de intentar la investidura, lo que ha aprovechado el líder socialista, Pedro Sánchez, los populares intentan ahora recuperarla y dar una respuesta unitaria a los casos de corrupción dentro del partido.
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, del PP. EFE/Javier Lizón
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, del PP. EFE/Javier Lizón

Luis Artime 

El pasado miércoles, con motivo de la clausura de la Convención que el PP celebró sobre el empleo, que es el primero de los cinco grandes pactos que los populares remitirán al PSOE y a Ciudadanos para negociar un gobierno presidido por el PP, Rajoy dio a conocer diversas medidas para crear empleo. A la convención asistieron independientes como el ex secretario general de CCOO, José María Fidalgo, o Rafael Domenech, del BBVA.

Con estas medidas, el PP intentaba atraerse a Ciudadanos, partido al que le sería complicado rechazarlas, y que como todos juega a dos caras, pues nadie sabe a ciencia cierta si al final habrá nuevas elecciones y al igual que los demás no quiere ser visto como responsable de su convocatoria.

El PP rechazó la invitación de Ciudadanos a reunirse mañana viernes, ya que era a través de delegaciones en lugar de hacerlo primero Sánchez y Rajoy en un encuentro bilateral.

Si la intención de Ciudadanos es obligar al PP a un encuentro a tres que ponga en evidencia que las reformas pactadas por ellos con los socialistas pueden ser asumidas por el PP y sus votantes, para el PP el acuerdo de Gobierno de Sánchez y Rivera acabó el pasado 4 de marzo cuando el líder socialista no logró la confianza de la Cámara para ser investido Presidente.

PSOE y Ciudadanos no quieren ceder porque consideran que cualquier nuevo acuerdo debe basarse en el documento conjunto firmado por ellos. Además, el líder de Ciudadanos pidió al presidente del Gobierno en funciones que dimita o ceda el bastón de mando a otro líder popular, aunque Sánchez ha dicho que no está dispuesto a apoyar un gobierno encabezado por el PP, sea con Rajoy o no.

Por eso, de momento la estrategia del PP consiste en resistir hasta que los plazos de tiempo se estrechen y el temor a unas nuevas elecciones, junto al fracaso de la negociación del PSOE con Podemos, que puede obligar a Ciudadanos a descolgarse de su alianza con el PSOE si se materializa, fuercen a los socialistas a negociar.

Pero si complicada tiene el PP la negociación con Ciudadanos y el PSOE, no es más fácil el capítulo de la corrupción dentro del partido. El pasado miércoles, el vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto, alabó la decisión de su partido de abrir un expediente informativo a la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá y su equipo municipal.

El día antes, tras la rueda de prensa en la que la exalcaldesa insistió en su inocencia y en que no iba a dimitir, Maroto dijo que las explicaciones de la senadora eran “claramente insuficientes”.

Por el contrario, Rajoy dijo que se había quedado “tranquilo” tras escucharla, lo que evidenció cierta división interna en el PP, negada por el vicesecretario de organización del PP, Fernando Martínez-Maillo.

Por lo visto, la decisión de abrir el expediente informativo se tomó el mismo día que Rajoy se mostraba “tranquilo”. Según diversas fuentes, fue él mismo quien la tomó.

También el dirigente popular Pablo Casado coincidió con Maroto que las explicaciones de Barberá eran”insuficientes”.

Sin embargo, para evaluar el compromiso real del PP en contra de la corrupción dentro del partido, habrá que esperar a ver si expulsa a los concejales imputados en Valencia que no están dispuestos a dimitir, aunque dijeron que lo harían si se levantaba el secreto del sumario y seguían investigados. EFE