El miedo al terrorismo yihadista entra en la campaña electoral

Los ataques terroristas del Estado Islámico el 13 de noviembre en París que han causado 129 muertes y más de 300 heridos han sobrecogido a toda Europa, incluida España, donde el yihadismo pasa a formar parte de la agenda política al generar temor en el electorado, que busca orden y seguridad, conceptos tradicionalmente asociados a las fuerzas conservadoras.
Miles de personas guardan un minuto de silencio en las proximidades de la sala de conciertos Bataclan, uno de los escenarios de los atentados en ParíMiles de personas guardan un minuto de silencio en las proximidades de la sala de conciertos Bataclan, uno de los escenarios de los atentados en París en los que murieron 129 personas el pasado 13 de noviembre. EPA/Archivo/LAURENT DUBRULE

María López 

La cercanía y la gravedad de los atentados, así como la memoria de los que sufrió Madrid el 11 de marzo de 2004, han alarmado a la opinión pública española, a la que los principales líderes políticos, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy a la cabeza, han lanzado un mensaje de orden.

El temor puede influir en el electorado y lo ha hecho ya en la precampaña de las generales, como ha explicado a EFE Máriam Martínez-Bascuñán, doctora en Ciencia Política.

Para Martínez-Bascuñán, profesora en la Universidad Autónoma de Madrid, el Partido Popular y, en concreto, el presidente Mariano Rajoy, salen beneficiados. “Desde el minuto uno la estrategia fue salir en los medios para proyectar esa imagen de control sobre la situación y enviar un mensaje de tranquilidad”, declara a Efe.

Martínez-Bascuñán indica que “los índices de popularidad de los presidentes se incrementan cuando sucede algo que a escala nacional se presenta como una amenaza”. Como señala, así ocurrió tras los atentados del 11S en Nueva York y los del semanario Charlie Hedbó en enero de este año en París.

El 11M en Madrid fue una excepción, pues entonces el Gobierno popular perdió las elecciones tras sostener en un primer momento que los ataques eran obra de la banda terrorista ETA. Al contrario que entonces, PP y PSOE han mostrado esta vez una posición unida desde el primer momento.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha interpretado a la perfección su papel institucional y ha silenciado, por ahora, los tambores de guerra que llegan desde el norte de los Pirineos, como destaca el periodista Enric Juliana en La Vanguardia.

La unidad también es clave para el líder socialista, Pedro Sánchez, que pretende sumar al conjunto de los partidos al pacto antiyihadista firmado por PP y PSOE a iniciativa de los socialistas y ratificado por el Congreso el 19 de febrero con la oposición del resto de grupos, con la excepción de Foro Asturias, Coalición Canaria y UPN.

Pedro Sánchez ha lanzado una petición directa a Podemos y a su secretario general, Pablo Iglesias, para que se unan al pacto. Según Martínez-Bascuñán el PSOE “reivindica su papel de oposición responsable”, un rol que le beneficiaría.

Podemos es el único de las cuatro principales formaciones políticas que se ha desmarcado del pacto -del que rechaza la pérdida de garantías democráticas en pos de la seguridad- al que sí se ha unido Ciudadanos, que busca reforzarse como partido de Estado.

Para Máriam Martínez-Bascuñán, Podemos se verá perjudicado al desmarcarse del resto de fuerzas, algo difícil de entender para un electorado que en el contexto actual “pide unión, es menos tolerante con la disidencia” y señala además que con este no el partido de Iglesias renuncia a viajar al centro.

La politóloga sostiene también que cuando cobra importancia el debate entre seguridad y libertad son los conservadores los que salen beneficiados, “cuando la emoción que se activa es el miedo la ciudadanía suele decantarse por fuerzas políticas que se vinculan con valores de orden y de seguridad”, explica a Efe.

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