JUICIO BIO BAC

El juicio por el Bio-Bac, en la recta final

El juicio por la fabricación y venta del Bio-Bac, un medicamento que se vendió sin autorización administrativa a pacientes de cáncer y sida, entra hoy en su recta final con los informes de la Fiscalía y de los abogados de los procesados.
EFE/Archivo/Sergio BarrenecheaEFE/Archivo/Sergio Barrenechea

El Bio-Bac comenzó a venderse en 1997 y llegó a ser consumido por más de 2.000 personas. En 2002, su suspensión provocó la reacción de muchos de los enfermos que lo tomaban, que protagonizaron diversos encierros para que se autorizara su venta.

El principal imputado en el juicio es Rafael Chacón -hijo del farmacéutico creador del producto, Fernando Chacón, fallecido en 2004 a los 87 años-, que está acusado por elaborar y vender al público el producto sin autorización administrativa, eludiendo los controles sanitarios y generando peligro para los enfermos que lo consumieron.
Chacón trabajó en la elaboración del producto desde 1994 y desde 1997 se vendía al público, eludiendo los controles sanitarios.

Según el Ministerio de Sanidad, unas 2.030 personas consumieron Bio-Bac en toda España, aquejadas de graves enfermedades como cáncer, sida, hepatitis y enfermedades degenerativas.

Los hechos de la causa se remontan a abril del 2000, cuando la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo inició actuaciones contra el Bio-Bac, un producto milagro que se vendía a través de Internet (www.bio-bac.com).

El producto se publicitaba como un tratamiento alternativo para enfermedades oncológicas, degenerativas, inmunológicas y virales.

El proceso se inició con una denuncia presentada por la Unión de Consumidores de España-UCE, a raíz de un anuncio publicado el 16 de abril de 2000 en un diario nacional.

Bio-Bac era, según la publicidad, “un producto biológico y natural que se obtiene de cepas de bacilos no patógenos, cultivados en fermentadores con medios naturales”. Y su uso estaba indicado “para la terapia alternativa de: sida, cáncer, hepatitis, osteoartritis, enfermedad de Hodking y colitis ulcerosa”.

En octubre de 2002 la Guardia Civil desmanteló una red dedicada a la fabricación y venta ilícita de este producto, en una operación que se saldó con 23 personas detenidas, 13 de ellas médicos.

El farmacéutico Fernando Chacón, creador del polémico Bio-Bac, así como su hijo Rafael Chacón, figuraban entre los imputados.

En el marco de la llamada operación “Brujo”, que fue autorizada por la juez del Juzgado número 2 de San Lorenzo del Escorial, se requisaron 60.000 botes del producto de los laboratorios de Rafael Chacón, hijo del creador de esta fórmula.

Posteriormente, el Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid se inhibió sin éxito en favor de la Audiencia Nacional, tras la denuncia de un particular contra el médico Fermín Moriano que había prescrito Bio-Bac e Inmunobiol a su mujer, enferma de cáncer.

El 10 de enero de 2003, el Ministerio de Sanidad aseguró que los análisis practicados sobre el Bio-Bac habían demostrado que su composición varía de unos envases a otros y que el producto “carece de eficacia terapéutica” y “no es seguro ni eficaz”.

En noviembre de ese mismo año, un centenar de personas afectadas de cáncer o familiares de afectados por esta enfermedad se concentraron ante el Juzgado de El Escorial para recordar que habían fallecido “26 enfermos” desde que se prohibió comercializar el Bio-Bac. Además, protagonizaron diversos encierros.

EFE/DOC

Etiquetado con: , ,
Publicado en: Documentos