BANGLADESH INCENDIO

El incendio de Bangladesh se suma a la tragedia por el derrumbe que dejó al menos 1.022 muertos

La última tragedia ocurrida en industrias textiles en el mundo tuvo lugar el 9 de mayo de 2013, al incendiarse el taller Tung Hai Sweater de Dacca (Bangladesh), situado en la novena planta de un edificio de once pisos, que dejó siete muertos.
Varias personas tratan de apagar el incendio registrado en una fábrica  textil  en Daca, Bangladesh. EFE/Archivo/Abir Abdullah

Varias personas tratan de apagar el incendio registrado en una fábrica textil en Daca, Bangladesh. EFE/Archivo/Abir Abdullah

 

Pero el accidente más grave en empresas textiles ocurrió el 24 de abril de 2013, al derrumbarse en Savar, (Bangladesh), el edificio Rana Plaza, de ocho plantas, ocasionando al menos en 1.022 muertos, un número indeterminado de desaparecidos y 2.437 heridos.

El edificio albergaba cinco talleres textiles, que trabajaban para firmas occidentales, un mercado y una sucursal bancaria.

Tras la mayor tragedia industrial de Bangladesh arrestaron al dueño del inmueble -vinculado al partido gobernante-, a varios propietarios de talleres e ingenieros municipales, tras declarar los empleados que se habían quejado de que había grietas, pero sus jefes les obligaron a ir a trabajar.

Un empresario español, David Mayor, director de Phantom-Tac, fábrica textil alojada en el edificio, está bajo orden de búsqueda y captura.

Además se han registrado varios incendios en talleres textiles. El más grave ocurrió también en Bangladesh, el 24 de noviembre de 2012, que dejó 120 víctimas en una fábrica textil situada en las cercanías de Dacca.

Este era el sexto incendio en fábricas textiles en el mundo en los últimos veinte años, y es el más grave de la historia de Bangladesh, desde que se independizó de Pakistán en 1971.

El Gobierno de Bangladesh anunció el 8 de mayo de 2013 el cierre de 18 fábricas textiles por no cumplir los requisitos de seguridad tras el derrumbe del complejo de talleres que causó al menos 1.022 muertos.

Esta catástrofe conmocionó a Bangladesh y puso de manifiesto las malas condiciones laborales y de seguridad que sufren los trabajadores de fábricas textiles en el país, que abastecen a multinacionales occidentales.

La industria textil representa el 78 % de las exportaciones de Bangladesh, unos 19.000 millones de dólares. El sector cuenta con 5.400 fábricas y más de cuatro millones de trabajadores, la mayoría de ellos mujeres.

 EFE/Doc